Yo vi a Paul George silenciar el Madison

Momento de la falta de Shumpert a George
Momento de la falta de Shumpert a George

Es el lugar en el que los más grandes hacen brillar sus estrellas más que en ningún otro lado. Allí Jordan anotó 55 puntos con el 45 a la espalda pocos días después de volver a las pistas. Kobe fue más allá e hizo 61 puntos uno tras otro frente a los New York Knicks. Ayer Paul George se quedó “solo” en 35, pero silenció a un Madison exultante, un Madison que veía a unos Knicks que echaba de menos, un equipo aguerrido y con coraje, un equipo que luchaba la victoria no como contra Atlanta la semana pasada.

Indiana jugó un partido extraño para lo que son los de Vogel. Jugaron sabiendo que ganarían, que antes o después los Knicks pararían de anotar con suma facilidad pero eso no llegó hasta la prórroga cuando muchos estaban cerca de la taquicardia tras los dos triples de Hill y los tiros libres de Paul George, el ‘niño’ de los Pacers.

George (Palmdale, 1990) se marchó ayer con 35 puntos, a dos de su career high, cinco rebotes, cuatro asistencias y cinco robos. Además de sus canastas dejó un tapón para el recuerdo a Iman Shumpert el defensor que le mandó a la línea de tiros libres con cinco segundos para el final.

Faltaban cinco segundos y con 23 años asumió que se la jugaba. Faltaban cinco segundos cuando después de sacar y pasar a West recibió y se levantó delante de Shumpert. Faltaban cinco segundos y el ’21’ de los Knicks le tocó el codo para mandarle a esa línea que está tan cerca pero tan lejos en el momento clave. Tenía 23 años cuando decidió ser el hombre que se jugara el triple a pesar de no ser el mejor tirador exterior de los Pacers. Tenía 23 años cuando se levantó y tenía 23 años cuando anotó los tres tiros libres, tiempo muerto incluido entre el segundo y el definitivo tercero. Tenía 23 años cuando silenció el Madison Square empatando el partido después de no haber tenido un buen día en los libres.

Yendo más lejos aún, con 23 años fulminó a los Knicks con nueve puntos en el tiempo extra. Él solo anotó más puntos que todos sus rivales de blanco que se toparon, una y otra vez, con la gran defensa que ha llevado a los Pacers a liderar la NBA con un 10-1 de récord.

Con 23 años asumió galones que le tocaba asumir pero además lo hizo con el acierto de los grandes. Con cinco segundos por jugarse, todo el Madison silbándole y una mala serie de tiros libres, habría sido muy fácil errar uno o incluso dos, pero no. A pesar de que entre el segundo y el tercero hubo un tiempo muerto de Woodson que colaboró a ponerle más nervioso. Pero George se reía en la cara de la presión.