¿Y si los Rockets...?

¿Y si los Rockets…?

Traspasado Russell Westbrook, los Houston Rockets han llegado a un acuerdo para desmantelar en un año -en el calendario es año y medio pero en temporadas es solo una- la dupla Harden-Westbrook que con tanta expectación recibimos en el verano de 2019. ¿El resultado? Un sonoro fracaso. El moneyball de Morey no calibró la entrada de un jugador con poco tiro y mucho físico en un sistema que vivía más de lo primero que de lo segundo. ¿Y ahora? La duda más absoluta.

Si hace dos o tres años nos hablan de que Harden compartiría quinteto titular con John Wall y DeMarcus Cousins estaríamos hablando de uno de los mayores contenders de la NBA y, también, uno de los mejores tríos. Pero en 2020 no.

Cousins y Wall llevaban años dejándose querer después de llegar a la NBA de los Wildcats de Kentucky donde compartieron un equipo que bien podría ser un quinteto de la liga este mismo año bajo el mandato de Calipari, una de las mentes más brillantes del baloncesto universitario. Diez años después por fin están juntos en la liga defendiendo los mismos colores y, para que eso suceda, solo han tenido que caerse del estatus de estrella que, sin duda alguna, tuvieron durante muchos años. Hace una década, Kentucky salía con Wall, Bledsoe, Darius Miller (OKC), Patrick Patterson y DeMarcus Cousins a una pista de la NCAA. Casi nada. Lo increíble es que no ganaran el Madness.

A 3 de diciembre de 2020, los Rockets cuentan con tres jugadores de mucho nombre además de Eric Gordon en un equipo que, dicen, quiere competir en el Oeste porque si algo han demostrado en Texas es que allí no se tankea por mucho que el panorama pueda parecer complicado. Y les honra.

Harden ha visto volar al segundo base estrella en dos «veranos» consecutivos y ahora llega John Wall que no es ni Chris Paul ni Russell Westbrook. El problema es que, probablemente, tampoco sea John Wall. O no el que esperábamos. Ese base eléctrico, con un manejo de balón superlativo y una muñeca de oro cuando el reloj apretaba y había que anotar. Se van a cumplir dos años de la última vez que los Wizards le tuvieron en el quinteto inicial y su rendimiento es una absoluta incógnita. Como DeMarcus.

Durante un par de veranos los sueños húmedos de la capital veían a DMC jugar al lado de Wall y Beal para optar, y lo habrían hecho, al primer puesto del Este pero ahora que se juntan, bah. Lo último que vimos de DeMarcus fue una versión descorazonadora en el Game 6 de las Finales entre Warriors y Raptors del año pasado, un jugador de siete pies que tiraba como los ángeles y podía bailar claqué en la pintura. ¿Podía ser el mejor pívot de la NBA? Podía.

Cuando los Warriors le ficharon, muchos criticaron su decisión de irse a los campeones mientras unos pocos defendían que la NBA tenía serias dudas sobre su rendimiento y que no había tenido muchas más ofertas, ninguna por el máximo que podría haber firmado de no haberse lesionado. ¿Su problema? La lesión sucedió. Se repitió. Y tuvo una tercera parte.

El 26 de enero de 2018 y cuando había sido elegido para jugar el All Star además de demostrar que podía funcionar su dupla con Anthony Davis, Cousins se rompió el tendón de Aquiles izquierdo en un partido, precisamente, ante los Rockets. Su año con los Warriors se redujo a 30 partidos. Sabían que llegaba lesionado e iban a tener paciencia con él pero no se esperaban una recaída que le apartara del inicio de los playoffs. Su versión de las finales fue un poema, un dolor para los que le vieron brillar en los Kings a pesar de no tener proyecto y un puñetazo en el estómago para los que le querían ver en un contender porque él lo merecía. Le costaba hacer mates, el resumen más fácil es ese. Su físico se había caído pero su talento seguía. Anotaba porque su muñeca no se había ido pero Marc Gasol era demasiado defensor para su maltrecho físico.

Derrota, agencia libre y a los Lakers. Parecía tomar el camino fácil hacia el anillo una vez más. Los angelinos deben decidir si le dan el anillo que ganaron después pero DMC no llegó a debutar con ellos. Como Klay esta offseason, DMC sufrió una grave lesión entrenando por su cuenta y un año después, ha firmado un contrato mínimo con los Rockets. Dicen que está bien pero no son más que rumores.

Con todo esto, ¿qué podemos esperar de los Rockets? Es imposible saberlo pero si saliera bien, el trío no podría ser más atractivo de ver y a DeMarcus, ciertamente, solo podemos desearle lo mejor.