What if...la dinastía de Oklahoma City Thunder

What if…la dinastía de Oklahoma City Thunder

What if...la dinastía de Oklahoma City Thunder

Verano de 2012, Miami Heat y Oklahoma City Thunder se enfrentan en unas finales de la NBA desigualadas que empiezan ganando los de Scott Brooks pero acaban suponiendo el primer anillo de LeBron James. Solo seis años después, tres jugadores de aquellos Thunder -los tres mejores- tienen el trofeo de MVP de la NBA en su casa.

Mucha gente vendió aquellas finales como los dos modelos de alcanzar el éxito en la liga. Estaban los Miami Heat de LeBron James y su chequera para firmar al de Akron o a Chris Bosh entre otros y en el bando del Oeste, los Oklahoma City Thunder, una franquicia que contaba sus años en la liga con los dedos de una mano y que había logrado ensamblar un equipazo a través del draft. Después de que James Harden se llevara anoche el MVP de la NBA a la tercera, tanto él como sus compañeros Russell Westbrook (2017) y Kevin Durant (2014) tienen el galardón a los que hay que sumar los dos MVP de las  Finales de Durant logrados en las dos últimas campañas.

Lamentablemente para los fans de los Thunder, aquel equipo se juntó demasiado pronto y es que a día de hoy habría sido posible mantener a Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden juntos dentro de unos parámetros económicos normales -como LeBron, Wade y Bosh en Miami- pero en aquel momento la gerencia tuvo que elegir entre el 13 y Serge Ibaka y apostó por el subcampeón olímpico con España. Aquella decisión hizo llorar a James Harden que dijo que tenía grandes planes con KD y Westbrook como él mismo explicó.

Es difícil imaginar cómo compartirían vestuario las tres estrellas ahora y lógico pensar que ni Westbrook ni Harden habrían brillado tanto a la sombra de Durant como lejos del espigado 35 pero asusta y emociona a partes iguales imaginar ese mundo alternativo en el que los Thunder pudieron mantenerles a los tres y a Ibaka. Probablemente estaríamos hablando de la dinastía/tiranía de una franquicia que tendría un anillo por cada dos años de historia más o menos. Casi nada.