Un descomunal Messi decide el derby copero

Dos asistencias y dos tantos -impresionante el segundo de falta directa- de Leo Messi le dieron la vuelta al golazo que fabricaron entre Marco Asensio y Felipe Caicedo y que supuso el 0-1 en el Camp Nou. Poco después del tanto del ecuatoriano llegó la igualada de Messi, al filo del descanso el rosarino hizo el 2-1 de libre directo y después les dio el tercero y el cuarto a Piqué y Neymar. El Espanyol acabó con nueve en un derby brusco.

Un fallo de Dani Alves, una preciosa conducción de Asensio y una maniobra aún mejor de Felipe Caicedo le dieron al Espanyol el derecho a soñar en el Camp Nou. El delantero ecuatoriano adelantaba a los de Galca en la primera llegada pero despertó al Barça. Primero Suárez pidió penalti por manos de un defensor perico aunque la repetición no aclara si era dentro o no pero sí deja claro que era complicado apartar el brazo de la trayectoria del balón. En la misma jugada Iniesta dibujó un pase marca de la casa y Messi hizo el empate ante Pau. Con empate a uno empezarían las polémicas tras un claro penalti de Javi López a Neymar que el colegiado no señaló. Al filo del descanso Messi hizo de las suyas. Una falta lejana, de su flanco pero lejana, le sirvió al de Rosario para adelantar al Barça con una demostración más de que es el mejor lanzador de faltas del mundo. Así se llegó al descanso.

Con el Espanyol obligado a replegar por las lesiones de Caicedo y Asensio, el Barça dominó el esférico y así llegó el tercero cuando Piqué mandó a la red un pase de Messi desde la izquierda. El pase filtrado de Iniesta, la asistencia de Messi y el tanto de Piqué fueron la enésima demostración del tiki taka del equipo de Luis Enrique.

Hubo más polémica, mucha más. Pau López pisó a Messi sin el balón en juego y no fue sancionado con el evidente penalti ni con la roja que merecía. Roja que sí vieron Hernán Pérez -por dos amarillas- y Pape Diop por decirle “tu puta madre” a Luis Suárez después de pedir la segunda cartulina para el charrúa. El duelo ganó en picante pero perdió en emoción con un Espanyol que se defendía como podía hasta que llegó el cuarto de Neymar.