Dani Navarro Tour de Francia 2016

Dani Navarro Tour de Francia 2016

Los grandes campeones siempre se rodean de gente de nivel, no hay victoria individual en el ciclismo -salvo excepciones como Sastre peleando contra sus compañeros o Cadel Evans sin un Lotto cerca- y Alberto Contador no es ni será una excepción. Por eso se llevó a Dani Navarro a Saxo Bank tras ser su lugarteniente en Astana. Y le recuerdo perfectamente seleccionando el grupo maillot abierto camino de Morzine en la etapa que Andy Schleck le robó a Samuel Sánchez en el sprint. El Tour vuelve hoy a la cima de Morzine pero ya sin el número 1 de Cofidis.

La estrategia de una carrera de tres semanas cuando tienes un sprinter destacado es sencilla: trabajar para él. En este caso, en Cofidis, la presencia de Nacer Bouhanni liberaba algo de presión a Dani Navarro para la Grande Boucle. El asturiano sería el líder indiscutible pero lejos de luchar por la general -fue 9º en 2013-, buscaría una etapa -de montaña- apoyándose en su talento natural para arriba.

El hotel de Nacer

Total que la semana del campeonato de Francia unos vecinos molestos acabaron con el Tour de Nacer Bouhanni dejando todo el peso del equipo galo sobre los hombros de Dani Navarro. Con cuatro victorias en su currículum -una en Dauphiné, una en La Vuelta, otra en La Vuelta a Murcia y la cuarta en el Tour de l’Ain-, el líder de Cofidis se presentó en la línea de salida del Mont San Michel con ganas de liarla. El objetivo eran las fugas y una tras otra, Dani Navarro las ha ido consiguiendo hasta que la mala hostia -con perdón- del Tour le ha hecho irse a casa a menos de 240 km de París. Lo hizo tras estar de nuevo escapado y ser el penúltimo corredor en ser cazado por un grupo que rodó a un ritmo endiablado de la mano de otro español, Luis León Sánchez, desde que quedaban 130 a meta.

Dicen los ciclistas que es difícil coger la fuga, Dani lo ha hecho varias veces y, además, en etapas de montaña

Con el grupo en los talones y lejos de rendirse, Dani Navarro tiró para adelante en busca de una aventura suicida que acabó en la maldita bajada del Montée de Bisanne. La lluvia puso el espectáculo en el Tour y convirtió los casi cuarenta kilómetros de bajada en una pista de patinaje donde Pierre Rolland -en cabeza de carrera- se llevó el primer tortazo. Extraño de la bici, patinazo y como si fuera una pista de hielo deslizamiento hasta la cuneta donde no se comió una moto de milagro.

dani vueltaDespués vimos caer a Bennett, a Sepúlveda y a un Cofidis. Al maillot rojo de la línea de crédito francesa le acompañaban unas zapatillas amarillas y ahí no había duda: era Dani. Al pasar la moto -con Mollema ya rezagado por otra caída- hemos visto al asturiano agarrarse la clavícula y cuando uno ha visto tanto ciclismo sabe que de ese gesto no se levanta nadie. La voz de Carlos De Andrés diciendo que podía ser Jeannesson ha dejado lugar a la esperanza pero el rótulo no. Una vez más, era Dani.

Fue el triste final de este bellísimo Tour de Francia para el asturiano. No lo guardará en su memoria -o quizás sí- pero ha sido para quitarse el sombrero. Todos los años leemos que es difícil coger la escapada, los invitados a comentar la etapa en TVE dicen lo mismo y Dani ha cogido casi todas. Chapeau.

Payole, Ventoux, Ordino…

Dice adiós al Tour con tres etapas entre los cuatro primeros y un noveno puesto. Su primera fuga fue camino del Lac de Payole donde ganó Cummings la etapa en la que el hinchable del último kilómetro tiró a Adam Yates. Dos días después y con la ilusión del que está en casa aprovechó la etapa con salida en España para acompañar a Tom Dumoulin, Rui Costa o Majka en su aventura por delante del grupo. Fue cuarto en una etapa infernal que terminó en Ordino bajo una lluvia que hizo que Jarlinson Pantano llegara a meta con un paraguas abierto.

Camino del Ventoux también atacó y tanto Samuel Sánchez como un servidor le veía como el más fuerte de la fuga. Pero se topó con Thomas De Gendt, un hombre anárquico pero absolutamente sobresaliente sobre una bicicleta. Dani apretó los dientes y logró cazar al de Lotto y a Pauwels dentro del último kilómetro pero, desfondado, fue tercero.

Todavía más

Se había quedado con la miel en los labios y quería cazar. Lo intentó sin suerte. Camino de Culoz fue noveno en una etapa que ganó Pantano -el del Paraguas en Ordino- por delante de Majka. Ayer lo volvió a intentar y todo lo que no fuera darle el premio a la combatividad sería injusto. Tras tres semanas de Tour tengo la sensación de que De Gendt, Majka y Dani Navarro han ido escapados casi todos los días. Unos días con Pinot, otros con Sagan o Rolland y ahora con Pantano pero siempre ellos tres. El belga ganó en el Ventoux, Majka se lleva el maillot de puntos rojos, sería de justicia que Dani se llevara el premio a la combatividad…a pesar de no haber llegado a París. La normativa dice que ha de llegar pero también que un corredor nunca puede abandonar su bici y lo hemos visto este año.

Porque los grandes no son siempre los que más brillan y Dani Navarro ha demostrado que lo es. El parte médico después de ese fatídico patinazo reza así: “Luxación del hombro izquierdo con fractura del omoplato y cortes profundos en rodilla y tibia izquierdas”. Dani Navarro dice adiós a la Clásica de San Sebastián del próximo sábado -y a recibir una enorme felicitación personal por mi parte en el Boulevard- y probablemente también a la Vuelta.

Cruel.