Thank you, Kobe

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13 de abril de 2016. Me acuerdo de la vez que apunté la fecha en rojo en la agenda. Cuando salen los calendarios de la NBA como mucho te da para hacer un par de líneas y decir, en este caso, que Golden State recibiría los anillos contra tal equipo o que en Navidad tendríamos la reedición de las finales. Poco más se puede sacar de esa noticia que recibimos en pleno verano.

Pero en 2015 esa noticia tenía una especial relevancia. Vi el calendario y apunté el 13 de abril como una fecha clave. No era oficial pero en principio estábamos ante el final de una era en la NBA: la era de Kobe Bryant.

Nike se ha encargado de que no olvidemos que hoy es un día histórico: se cierra una era

Para los nacidos en la década de los noventa hoy se cierra una etapa. Recuerdo decir Staples, Utah Jazz y 13 de abril y apuntarlo en la agenda. Porque era la fecha en la que ese tipo de Philadelphia que luce el 24 de los Lakers colgará las botas. No es una fecha más, no es un adiós más. Todos lo sabemos y por si acaso se nos olvidaba ahí está Nike -mi lovemark por excelencia- para recordarnos que este 13 de abril también es el principio de otra época para ellos. Federer, Bouchard o McIlroy son estrellas de sus respectivos deportes que han lucido 4.13.16 en sus zapatillas y Durant, Irving o Paul George le han dado las gracias en una campaña viral de los de Oregón. Incluso Twitter ha puesto un logo al hashtag del día, el #MambaDay.

“Ey Español, ¿qué pasa?”

Kobe es la primera gran estrella de la NBA a la que he admirado profundamente. En una liga donde en los noventa abundaban los malotes de barrio -de pintas y comportamiento- Kobe Bryant me ha parecido siempre un señor. Un señor que con tres anillos de la NBA se acercaba a animar a otros deportistas de la madre USA en los Juegos de Pekín. Esa mañana fue el único día que le odié cuando anotó un triple -con falta- y se llevó el dedo a la boca mandando callar a los aficionados que presenciaban el España – Estados Unidos. Ese gesto no era propio de Bryant.

Los líderes están hechos de otra pasta y como es imposible llegar a la cima sin que te odien por ello, Bryant tiene anécdotas de mal compañero para aburrir pero me dan igual, me quedo con Gasol y Bryant como compañía.

Porque si al gran Kobe le sumamos el factor de que cambió la historia de Gasol en la NBA ya subo al de Philly a los altares. Porque con Gasol siempre he perdido los papeles y nunca podré ser objetivo. Es el mejor. Y Kobe ayudó a que tuviera el reconocimiento que la NBA y los Grizzlies no le daban a pesar de ser una estrella. Y puso dos anillos en su mano, qué más vamos a pedir.

Kobe eligió a Pau Gasol y a Derek Fisher como los mejores compañeros que había tenido en la NBA

Gasol tenía un déficit de prensa en la NBA. Primero en Memphis y después en LA donde los más duros con él le pusieron el mote de Gasoft mientras se comía en unas finales a ese que otros llamaban Superman. El tiempo dio la razón a los Lakers con la apuesta por Gasol y es que muchos tildan el traspaso de Pau como uno de los mayores robos de la historia de la NBA por lo que poco que dieron los angelinos. Kobe siempre se mostró como un devoto de Gasol. Le admiraba como todos nosotros le admiramos a él y eso dice mucho.

Que un tipo con cinco anillos de la NBA, tercer máximo anotador de la historia y capaz de hacer 81 puntos una noche porque a su equipo le hace falta diga que eres uno de los mejores compañeros que ha tenido en la NBA es mucho decir. Kobe lo dijo de Pau, su hermano. El abrazo del último duelo Gasol – Bryant que se libró en el Staples fue emotivo e histórico. Nunca más se encontrarían -de corto- en ese pabellón porque sobra decir que esperamos a Pau en primera fila el día que los Lakers cuelguen el 24 de Bryant del techo.

#MambaMentality

Si por algo ha destacado Kobe es por su mentalidad. Ayer repasé Instagram de madrugada y los Lakers continuaban con su #TDIKH que es el This Day in Kobe History, esto pasó este día en la historia de Kobe y ayer se cumplían tres años (12 de abril de 2013) de cuando Kobe lo dio todo por los Lakers anotando 34 puntos el día que se rompió el Tendón de Aquiles. Aquella campaña, 2012-13 y con Howard y Nash en LA, Kobe se vistió de Superman para llevar a los Lakers a los playoffs y los dejó séptimos del Oeste en una heroica carrera. Así era Kobe y así le recordaremos siempre.

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Kobe paró aquel año a mediados de marzo (17 y 18) y después solo firmó un partido por debajo de los 20 puntos en un mes entero. Le hizo 47 a Portland la noche antes de lesionarse, 32 a Golden State antes de la lesión y 2 ya con el tendón roto -desde el tiro libre- antes de salir cojeando. Tres partidos estuvo por debajo del 35% en acierto pero también tuvo tres con más de un cincuenta por ciento en tiro. Y siendo Kobe que no es que tirara poco.

Se retira el Jordan de mi generación. No lo digo yo, lo han dicho Rose o Booker que se han enfrentado a él y que le han sufrido en mayor o menor medida. Es un día triste para la NBA y para los que hemos trasnochado muchas veces y muchas por su culpa. El único pero que tiene toda esta historia es la triste realidad de unos Lakers que despiden a su estrella con unas bochornosas 65 derrotas que pueden ser 66 esta noche. Los despachos trabajaron bien en verano pero el equipo ha hecho aguas desde octubre, quizás podrían haber tirado del hilo del último año de Kobe para conseguir agentes libres a un precio atractivo, ¿quién no querría jugar con Kobe su último año?

Si me ves luchando con un oso…

Recuerdo que después de la lesión de Kobe llegó la carta. Ahí dejó una de sus mejores frases, de la frase por la que recordaré la #MambaMentality de por vida: “Si me ves luchando con un oso, reza por el oso”. Resume a la perfección la mentalidad ganadora del mejor Kobe, del Kobe que he admirado durante años, del Kobe que me hará trasnochar por última vez en mi vida esta noche.

Mañana me despertaré a ver tu final, Kobe. Porque te lo mereces y porque no me imagino el 2K17 sin ti. Gracias por todo, por tus puntos, tu mentalidad y tu legado. Gracias, Kobe.