Thank you, Indiana

Thank you, Indiana

La temporada de los Indiana Pacers acabó ayer por la tarde-noche en Cleveland, en un Game 7 y ante LeBron James o lo que es lo mismo, ante el reto de los retos: eliminarle en su casa y en una tesitura que le pone.

Indiana asistió al show de LeBron James, del que luego hablaremos más detenidamente, y sobrevivió como pudo para acabar muriéndose en la orilla. De agotamiento, claro. Los Pacers volvieron a repetir ese guión que tantas veces hemos visto esta temporada, el de bordar el tercer cuarto para pasar de ir 11 abajo al descanso a ponerse por delante con dos triples consecutivos. Anoche no estuvo enchufado Bojan Bogdanovic y el equipo lo notó desde fuera. Collison tuvo un triple completamente solo para ponerse a 3 en los últimos dos minutos pero le tembló el pulso. A LeBron no.

Que el de Akron es uno de los mejores jugadores de la historia lo sabréis antes de entrar aquí pero como miembro de la familia pacer...es un tipo francamente insoportable. Los Heat de LeBron James frustraron el potencial ganador de los Pacers en 2013 y, algo menos, en 2014. También fue en un séptimo aunque entonces fueron las finales del Este y los Paul George, Hill, West o Hibbert se fueron de vacaciones pensando que el factor cancha les habría dado la victoria. Lo tuvimos en 2014 y el equipo no pudo, no fue el mejor año. Un año antes de las finales, en 2012, también fueron los Heat de LeBron James los que acabaron con la temporada de los Pacers de mi Danny Granger. Nunca sabremos si los Pacers habrían ganado la NBA de haber alcanzado una de las dos finales entre Miami y San Antonio pero me gusta creer que la primera habría estado muy reñida. La segunda, la de Kawhi, era imposible. El PD del odio a LeBron son los dos tiros libres que falló en el partido de Philadelphia en el tramo final y que habría deparado un Sixers-Pacers en primera ronda. Qué diferente habría sido la postemporada.

Indiana volvió a la postemporada dos años después de las finales y le tocaron los Raptors en una serie de 7 partidos en la que tiraron 15 puntos en el Game 5 en Toronto y el año pasado, el último de la era Paul George como amarillo, volvió a tocar LeBron. Y se volvió a tirar una renta escandalosa en el Game 3 que no habría cambiado la serie (4-0) pero sí habría dado una merecida victoria a los de McMillan.

Y este año, ¿qué? Creo que hemos hablado mucho de cómo de duro fue amanecer el 1 de julio con las alertas de twitter, las notificaciones, las menciones y demás. Pero a 30 de abril, qué maravilla de temporada. Qué maravilla.

Parecía imposible eliminar a LeBron James en un Game 7 y los Pacers creyeron. Parecía imposible engancharse al partido cuando se iba 12 abajo en el último cuarto y el equipo lo hizo. Indiana cierra una serie de 7 partidos contra King James ganando tres y pudiendo haber ganado los otros cuatro. Es fácil de decir pero pudo ganarlos todos. En el Game 2 se pierde de 3 con Oladipo fallando un triple abierto en el tramo final yendo solo tres puntos abajo, en el cuarto hay unos minutos de locura en los que una defensa imperial frena a Cleveland pero el ataque es un error tras otro. Luego aparece Kyle Korver y te mata. Mala suerte.

Ganas el cuarto y vas a Cleveland para el quinto. Con el partido empatado -cuando parecía perdido en el último cuarto- Oladipo anota una canasta que LeBron tapona de manera ilegal, luego mete un triple que bueno, podemos decir que pierdes de tres y te quitan dos puntos pero claro, la defensa de Indiana habría sido muy diferente yendo dos arriba, imagino. El sexto, historia.

Historia de los Indiana Pacers que lograron la victoria más abultada de su historia en la postemporada. Y ayer, los Cavaliers ahogaron a los de McMillan pero sacaron la cabeza una y otra vez hasta que se agotó el tiempo. Se perdió de cuatro. Es absurdo, lo sé, pero los Pacers ganaron por 40 puntos una serie que perdieron por 4-3.

Porque nadie pensaba que los Pacers fueron a estar aquí. Yo lo puse en las crazy predictions y acerté hasta en el verdugo pero no esperaba esto de Oladipo, era imposible. We’ll embrace you like no other, Vic. You were right.

El último párrafo tiene que ser para un hombre con el que no se ha hecho justicia este año. Oladipo se ha llevado muchos halagos, Kevin Pritchard también los suyos pero Nate McMillan se merece cerrar este texto. Nunca fui su fan, no me gustó que Vogel dejara los Pacers y no me gustó apostar por él pero está claro que su temporada es de matrícula de honor.