Minnesota rompió una racha de seis derrotas consecutivas y lo hizo casi sobre la bocina y con Ricky Rubio ejerciendo de justiciero improvisado. El base de El Masnou anotó tres tiros libres a falta de 3″ para acabar el choque con 13/13 desde la línea y 21 puntos, el tiro de Monta Ellis sobre la bocina se daría contra el hierro tras otra mala pizarra de McMillan y los Pacers se complican la vida en el Este.

Los locales se jugaban mucho más que un partido de marzo, se jugaban el seguir con opciones de ser quintos del Este y por momentos pareció que fueron conscientes de ello. Solo por momentos. Los Timberwolves fueron mejores durante toda la primera mitad a pesar de que Paul George empezó el partido como un tiro y dio las primeras rentas a los suyos. Minnesota hizo la goma y tomó la alternativa al término del primer cuarto hasta el 26-25. Ricky completó una notable primera mitad con 16 puntos y los Pacers deambulaban como si la película no fuera con ellos hasta que se vieron a nueve puntos de Minnesota que conectó tres triples de manera casi consecutiva en el tercer cuarto.

Entonces sí, Indiana comenzó a defender y a mover el balón hasta lograr un 12-0 que les dio lo que hasta ayer era un seguro de vida: ventaja al término del tercer cuarto. Desde febrero de 2016 los Pacers no caían en su campo yendo arriba al término del tercer parcial y el partido iba encaminado a otra victoria pero llegó el atasco. Paul George lo retrasó un poco pero estuvo muy solo en los momentos clave y Ricky Rubio se olvidó de Ellis para hacer varios dos contra uno con la estrella de Indiana que cortocircuitaron a los suyos. Después, claro está, llegó la maravillosa pizarra de Nate McMillan que empieza a ser carne de asistente de otro técnico en otra franquicia a no mucho tardar. 

Minnesota continuó a lo suyo y cuatro puntos seguidos de Wiggins les pusieron a cuatro. Indiana siguió tomándoselo con calma y llegó al último minuto con una renta mínima de dos puntos. Towns fue a la línea tras una falta que no era de Young y sumó dos y lo mismo ocurrió con Ricky Rubio que fue objeto de falta de su compañero Dieng en la jugada decisiva del choque. Se escucharon abucheos y las redes sociales comenzaron a arder contra los Pacers que son el 7º equipo del Este y podría ver peligrar su puesto de playoffs ya que ahora le tocan Memphis, Toronto y Cleveland seguidos y a domicilio.