La derrota de los Lakers frente a Golden State Warriors dejó en evidencia al equipo de Byron Scott. Los angelinos cayeron por 41 puntos dejando, además, un rosco en sus tiros desde el perímetro. Un dato esclarecedor.

Con la salida de Jodie Meeks y la lesión de Nick Young, los Lakers han perdido a sus dos mejores lanzadores de larga distancia del año pasado. Si a eso se le suma que Kobe está volviendo poco a poco, que Nash no es el que era y que Ellington todavía no ha entrado en dinámica tenemos un 0% en triples en un partido. Con tres tiros, sí. Pero cero por ciento.

La anterior derrota, también frente a los de Steve Kerr, dejó un porcentaje mejor pero una sensación claramente inferior. Con un único lanzamiento anotado, los Lakers perdieron por quince puntos siendo Lin el único en conseguir ver aro desde los siete metros. Lo hizo con un pleno de acierto pero el resto de integrantes acabaron con 0/10 en tiros dejando un 1/11 en la boxscore. Casi nada. Los Lakers tienen un problema con los triples.

Solo en el primer partido, frente a Denver Nuggets, los Lakers tuvieron un porcentaje decente desde la línea de siete metros.De hecho contra los de Brian Shaw, los Lakers acabaron con un excelente 5/10 en tiros de tres entre Wesley Johnson, Nash, Clarkson y Ellington. Solo el novato Julius Randle se marchó sin anotar a pesar de haber lanzado.

Kobe-Bryant-Steve-Nash

Tres partidos han servido para que los Lakers comiencen a generar dudas. Con un equipo en clara reconstrucción, Byron Scott tendrá que empezar desde lo más bajo esperando un milagro en forma de Kobe Bryant que les lleve lo más lejos posible en el duro Oeste.

Con Boozer, Lin, Randle y Clarkson como caras nuevas, los Lakers se presentan a la temporada 2014-15 con un roster más que atractiva para el espectador pero poco fiable para los tipsters y de cara al top ocho del Oeste.

Evidentemente sería una noticia mayúscula que los de dorado y púrpura acabaran algún partido de NBA sin anotar desde el perímetro contando con Bryant, Nash, Lin, Johnson o Wayne Ellington, todos ellos buenos lanzadores.