Philadelphia no enamora a nadie

Volvió la NBA para los Philadelphia 76ers y lo hizo con un duelo directo que…perdieron. Unos Pacers que no pudieron con contar con Malcolm Brogdon además de las sabidas bajas de Domantas Sabonis y Jeremy Lamb y que tuvieron a Myles Turner con problemas de faltas durante todo el partido, remontaron el 98-88 que mostraba el marcador a falta de 8 minutos y que parecía poner punto y final a un partido en el que habían sido, a pesar de las bajas, más regulares.

Tenían a TJ Warren camino de hacer historia -acabaría con 53 puntos y sellando la victoria con un triple antológico en los últimos segundos- pero lo preocupante es ver que los Sixers siguen dejando fríos a todos. Brett Brown puede tener los días contados y el equipo no termina de arrancar quedándose ahora a un partido de Indiana y tres de Miami en el sexto puesto del Este. Con Ben Simmons, Joel Embiid, Al Horford, Josh Richardson, Tobias Harris y uno de los rosters más completos de los últimos años en el Este, el equipo de la ciudad del amor fraternal no enamora a nadie.

Quedan solo siete partidos para que los jugadores puedan engrasar la máquina. Y digo la máquina porque las piezas lo hacen de manera individual porque el talento es innegable y ahí están los monstruosos números de Joel Embiid que hizo casi lo que quiso ante Indiana sin Turner ni Sabonis pero su histórico partido -35 puntos y 20 rebotes- se quedó en nada porque más allá del maquillaje que le pusieron los Sixers al partido en el último minuto, Indiana ganó y lo hizo bien.

Empezaron 10-2 ganando los Sixers pero rápidamente le devolvieron el parcial los Pacers de la mano de TJ Warren -19 puntos en el primer cuarto igualando el récord histórico de la franquicia- para irse por delante al final del primer cuarto y al descanso. Del +6 pasaron al -6 en el tercero y tocaron fondo con el 88-98 después de un par de triples de Al Horford desde la esquina matando a la defensa zonal que los Pacers pusieron para intentar sacar a Embiid de la pintura y coger algún rebote. Después Indiana fue tremendamente superior y jugó con mucho más inteligencia y mayor intensidad en la defensa lo que se tradujo en una sangría de pérdidas de los Sixers.

Hasta 21 sumarían los de Brett Brown que tuvieron un +21 con Embiid en pista y un sorprendente +14 con Raul Neto a los mandos.

Solo quedan siete partidos para que Philadelphia coja calor porque, visto lo visto, parece que el rendimiento futuro del equipo podría estar lejos de lo que se supone a uno de los mejores planteles del Este. Y sí, Miami e Indiana apuntan a quedar por delante sin Embiid ni Simmons pero con equipos más trabajados.