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Un gol de Pedro Rodríguez en la segunda mitad de la prórroga sirvió al Barcelona para llevarse su quinta Supercopa de Europa e igualar al AC Milán como los más laureados en supercampeonatos de Europa. Los goles de Messi (2), Rafinha y Suárez le dieron media Supercopa al Barcelona pero un Sevilla heroico mandó el partido a la prórroga donde decidió, una vez más, Pedro Rodríguez.

Fue suplente porque ha pedido salir del club pero fue decisivo. Pedro se quedó hasta la Supercopa para levantar un título más con el Barcelona y menuda decisión la suya. El extremo canario ya sabe que no quiere seguir en Can Barça el próximo año consciente de que sus minutos van a ser muy pocos y ayer aprovechó a las mil maravillas los que tuvo. Luis Enrique optó por Rafinha en el once titular y no dio entrada al canario hasta la prórroga. No le hizo falta más.

Penaltis con barreras

Ever Banega destapó el tarro de las esencias a los tres minutos. El argentino evitó la barrera y marcó un gol de bandera ante el que nada pudo hacer Ter Stegen. Solo cuatro minutos después, Messi se picó y anotó una falta casi tan buena. Lo mejor estaba por llegar. No habíamos disfrutado de 20′ de final cuando el astro del Barça lanzó a portería una falta desde 35 metros. Dio en el palo y entró ante la inútil estirada de Beto. Al filo del descanso, Luis Suárez falló un mano a mano con Beto pero en el rechace le puso el balón de manera milimétrica a Rafinha que metió la puntera e hizo el 3-1. Tras el descanso, el charrúa haría el cuarto y casi definitivo.

Llegan los héroes

Con todo en contra, el Sevilla decidió levantarse. Reyes hizo el 4-2 a los cinco minutos del gol de Luis Suárez y desató al conjunto hispalense. Konoplyanka entró en el campo por el ’10’ y contribuyó a revolucionar aún más el ataque de Emery. Un error infantil de Mathieu costó el 4-2 y el siguiente acabó con el galo haciendo un penalti absurdo que transformó Gameiro. A falta de diez minutos otro error defensivo, en esta ocasión de Bartra, volvió a costar caro al Barcelona. Inmovible aprovechó el regalo y Konoplyanka empató el partido a puerta vacía con solo ocho minutos por delante.

La prórroga fue descafeinada hasta una falta al borde del área que recibió Messi. Fue a la barrera -donde Vitolo realizó un claro penalti que no se pitó- el balón quedó muerto para el golpeo de Messi, Beto despejó como pudo y Pedro hizo el definitivo 5-4. El canario lo celebró con rabia desatando una pitada por parte de los aficionados locales.

Con todo en su contra de nuevo, el Sevilla se fue para adelante. Primero Coke y después Rami pudieron empatar el partido y forzar los penaltis.