Paul George: el All Star que aprendió a jugar como una niña

Mucho antes de ser la estrella de los Indiana Pacers que quieren los equipos que aspiran al anilo a medio plazo, Paul George era solo un joven que perdía, perdía y volvía a perder partidos de uno-contra-uno con su hermana mayor. Las reglas de esas batallas eran sencillas: solo las faltas más evidentes serían señaladas y había que llegar a 21 puntos. No había clemencia, no había hermano pequeño.

El ahora All Star de la NBA y candidato a firmar un contrato de más de 150 millones de dólares con los Indiana Pacers tardó ocho años en poder vencer a su hermana mayor, Teiosha. Mayor y con los brazos más largos, Teiosha fue el primer gran rival de George que tardó ocho largos años en ganar un pique a su hermana. Trece recuerda que “era conocido por ser el hermano pequeño de Teiosha, ella marcaba la tendencia” recuerda.

5 años mayor que el ahora campeón olímpico en Río 2016, Teiosha identifica fácilmente los elementos que su hermano menor ha adquirido de ella misma. Las rutinas en el tiro libro, por ejemplo, son las mismas.

El mismo número de botes, el mismo número de vueltas al balón y casi el mismo ángulo: “Tomaré el crédito de haberle enseñado eso” dijo en una entrevista al New York Times.

Nacida en 1985, Teiosha jugó a un gran nivel como center en Pepperdine antes de mudarse a Europa donde alargó su carrera un par de temporadas. En la entrevista con el Times quiso destacar la fortaleza de su hermano a la hora de volver de una gravísima lesión como la que sufrió George durante el verano de 2014 y que le tuvo de baja desde agosto de ese año hasta abril de 2015.

Si George ha demostrado tenacidad a la hora de jugar ha sido en gran parte culpa de su hermana que le martirizó en la pista durante los años en los que más se notaba su diferencia de edad y tamaño. Su hermana mayor le demostró a George que nadie iba a tener clemencia con él en el baloncesto, que nada de lo que pudiera lograr le iba a ser fácil de conseguir.

“Simplemente trataba de taponar todos sus tiros. Se frustaba mucho porque ambos éramos muy competitivos pero no iba a dejar a mi hermano menor -que encima era más pequeño que yo- que me ganara. Había un montón de esfuerzo y apoyo”, recuerda.

“Durante mucho tiempo me era difícil participar en partidos de baloncesto delante de gente”, dice George. Todo por Teiosha, que todavía le ganaba. Ella le enseñó cómo aceptar las críticas y también cómo tirar con una mecánica apropiada, quizás la lección más importante para su carrera profesional y también para sus duelos ya que no podía postear a su hermana mayor, más alta que él. De muy joven, George tiraba con las dos manos.

“Tenía la mecánica más fea de la historia. Parecía que estaba tirando un balón medicinal”, recuerda Teiosha. Otro de los méritos de Teiosha tuvo que ver con el primer partido organizado que disputó PG. Era un día caluroso y George vestía unos pantalones largos que tuvo que cortar con tijeras para poder jugar al baloncesto. Sí, su primer partido fue con la ropa cortada por él mismo. Años después y aprovechando los entrenamientos de Teiosha, el joven Paul utilizaba la canasta libre para seguir practicando en el High School de Palmdale. “Me convertí en una rata de gimnasio por su culpa”, recuerda Paul George.

Antes de pegar el estirón y llegar a sus 6’9″, George solo veía una posibilidad de ganar a Teiosha, mejorar su tiro exterior. Un tiro que, a día de hoy, le hacen ser uno de los mejores jugadores de la NBA, un All Star habitual. “Solo podía ganarle desde el perímetro, era fuerte, era alta y sabía moverse, no había otra manera” dice PG.

Sweet seventeen

Todo cambió cuando Paul creció. Teiosha recuerda el partido. Fue aprovechando una visita a casa cuando ella tenía 22 años y él 17. Entonces se dio cuenta de que no habría superioridad física nunca más. “Intenté postearle y sus brazos eran super largos, me taponaba todos los tiros y pensé ‘Oh Dios, así es como se siente en el otro lado'”, recuerda la mayor de los George. A pesar de la mejora de Paul, el duelo se lo llevó por los pelos. Teiosha quiso la revancha. “Nope“, le contestó su hermano pequeño.

El siguiente duelo tuvo lugar cuando Paul George ya era freshman en Fresno State. “Simplemente le masacré. Fue la última vez y ella estaba como “no volveré a jugar contra ti nunca más”‘.

Después de Fresno State, la siguiente etapa de la carrera de Paul George fue el pick 10 del draft y los Indiana Pacers donde siete años después es uno de los mejores jugadores de la historia de la franquicia. Llegó a Indiana y se encontró con un equipo hecho con Danny Granger de estrella pero ya con 22, George demostró que podía liderar el equipo y llegaron a las Finales del Este contra los Miami Heat. En verano de 2014 y cuando se preparaba para liderar al Team USA en el Mundial de España, Paul George sufrió la gravísima lesión que marcaría un antes y un después en su carrera. “Es increíble cómo ha vuelto”, dijo Popovich al verle tras la lesión.

Aquel verano de 2014, la grave lesión ocurrió en Las Vegas. Teiosha estaba en casa con sus padres, el partido estaba en la tele pero la hermana no veía. Entonces empezó a sonar el teléfono y ella, a gritar.

Bajó las escaleras, cogió algo de ropa y se metió en el coche con su otra hermana y su hermanastro para llegar a Las Vegas justo antes de que Paul fuera operado. Después se marcharía con él a Indianapolis donde George pasó a ser un joven de 24 años que no podía valerse por sí mismo y dependía completamente de su hermana de 29. “Gracias a Dios tenía ascensor”, se ríe ella.

“No tenía dudas de que no dejaría que esto acabara con él pero no puedo negar que había dudas. ¿Y si después de la lesión no era el mismo, no era capaz de hacer las mismas cosas?, recuerda.

Volvió en abril de 2015 con el Bankers puesto en pie, anotó su primera canasta tras un bloqueo de Hibbert y los Pacers solo perdieron un partido desde su regreso, el último. Lamentablemente para ellos, era un must-win en Memphis que les dejó fuera de  playoffs. En febrero de 2016, anotó 41 puntos en el All Star Game y en abril lideró a los Pacers en su serie a siete partidos ante Toronto.

“Me recuerda al joven Kobe que sufrí durante mis años en Seattle”, dijo Dwane Casey de él.