Pau Gasol no se toca

Se veía venir que las exhibiciones del MVP del Eurobasket iban a escocer en Francia. Pero uno no imaginaba que tanto. De hecho ya deberían estar acostumbrados a ver a españoles triunfar al otro lado de nuestra frontera porque cuando se empezaban a olvidar de Indurain apareció Rafa Nadal con sus nueve victorias en la arcilla de París o los Contador, Sastre y Pereiro para llevarse el Tour de Francia. Podemos pasar por alto el feo gesto de que los terceros del campeonato no estén en la ceremonia de entrega de las medallas aunque eso no fuera probablemente culpa suya. También que el separe instara a los aficionados del Métropole a pitar la mayor gesta del baloncesto español en la historia pero que se metan con Pau Gasol no. Eso nunca lo podré aceptar.

Pase que el speaker del Métropole inste a pitar a España pero que no se metan con Pau Gasol

El pívot de Sant Boi coronó su excelsa trayectoria en baloncesto FIBA conduciendo a España a un oro con el que pocos contábamos. Las bajas de Marc, Calderón, Ricky, Navarro y Abrines más la ausencia de Ibaka en favor de Mirotic invitaban a la cautela pero con esa estrella sobrehumana que responde al nombre de Pau Gasol sabía que todo era posible.

pau-ninosv_webPau Gasol no es solo un ejemplo dentro de la pista. Con sus 2,16 centímetros es un hombre que se viste por los pies y que está lejos de ser el típico niñato que se cree más de lo que es. Con 21 años fue el número 3 del draft de la NBA, con 22 el mejor joven y con 28 fue clave en el ciclo más laureado de Los Angeles Lakers en el último lustro. Una estrella como Kobe Bryant le ha elegido como uno de sus dos mejores compañeros en la NBA. Y aún y todo nunca le verás creerse nada ni tener gestos de superioridad. Gasol es un chico comprometido que quería estudiar medicina, uno de los jugadores de rotación de los junior de oro que decidió que le gustaba eso del oro y que quería coleccionarlos.

Embajador de Unicef desde hace años, Gasol no solo presta su imagen a campañas, también le podemos ver en África casi todos los veranos ayudando y dando ejemplo. Porque es lo que es, un ejemplo. Por eso mismo, al periodista de Le Monde que insinúa que se dopa -aunque no tiene ni tendrá pruebas en su vida- le digo que deje de joder. Sin tapujos.

Cuando Lavillenie batió el récord del mundo yo dijo olé, no pensé qué comía o qué dejaba de comer para haber saltado 6,16 metros con la ayuda de su pértiga. Admiro a Parker y tengo especial debilidad por Boris Diaw además de gustarme Batum, Fournier o ese futuro dominador de los Jazz que es Rudy Gobert. No pasa nada. Sin envidias, con respeto. Pau no se toca.

“Si tengo que elegir un hermano, sería Pau Gasol” Kobe Bryant

Si se me pregunta por qué admiro a Pau Gasol nunca diré lo primero por su baloncesto. Y probablemente podría decirlo porque con dos anillos, tres europeos, un mundial y dos platas olímpicas como para decir que no, pero Pau es mucho más. Humilde, sacrificado y buena persona, todos los que le conocen lo dicen. Destacan su sencillez.

Una muestra de la grandeza de Pau Gasol sin chovinismo de por media. El homenaje de Dave McMenamin cuando el de Sant Boi dejó L.A. 

“Gracias a él tuve la oportunidad de ponerme anillos de campeones, de tener champán en los ojos después de ganar a los Celtics. Pero lo más importante, tuve la oportunidad de conocer al jugador de la NBA más educado y respetuoso que he visto nunca. Buena suerte en Chicago, Pau…LA te echará de menos” publicaría Paul Nankivell miembro del scouting de los Lakers en los últimos años cuando Gasol anunció su fichaje por los Bulls.

“Sinceramente este chico cambió mi vida. Permitió a los Lakers ser los Lakers. Y eso siendo mejor persona de lo que somos lo demás” diría el encargado de las redes sociales del equipo angelito tras su marcha. “Si pudiera elegir un hermano, sería Pau Gasol” dijo Kobe Bryant de él. Palabras mayores.