Pau Gasol: la leyenda continúa

Pau Gasol (Sant Boi, 1980) completó anoche su salida de San Antonio Spurs antes del plazo límite para poder jugar playoffs con otro equipo. La salida no cogió por sorpresa a nadie aunque el destino quizás sí y no podía alegrarnos más.

El mayor de los hermanos Gasol pasará a la historia por muchas cosas en la NBA como representante del baloncesto español. No fue el primero en ir a jugar a los States pero sí el primero en jugar unos playoffs, un All Star Game, lograr un anillo y ser nombrado Rookie of the Year además de otros tantos y tantos hitos en su carrera.

Comenzó en Memphis donde fue el primer gran jugador de una de las franquicias «nuevas» de la NBA cuando llegó. Allí logró el primer billete para la postemporada y el primer All Star que logró poner a los Grizzlies en el mapa aunque salió de aquella manera. Hizo las maletas y se fue a ganar anillos a los Lakers donde el comienzo fue notable pero el segundo y el tercer año se llevó la matrícula con sendos anillos. De ahí a los Bulls, a los Spurs y ahora a los Bucks como si no diera puntada sin hilo.

Cuando Gasol se retire -y algunos lloremos- podrá decir orgulloso que ha ganado dos anillos siendo el segundo mejor jugador de los Lakers, casi nada. Podrá decir que ha compartido vestuario con Kobe Bryant, Manu Ginobili y Tony Parker y ahora, por si acaso, con Giannis Antetokounmpo.

Pero más alto podrá decir Gasol que jugó en la segunda mejor franquicia de la historia de la NBA -los Lakers-, en el equipo del -para muchos- mejor jugador de la historia -los Bulls de Jordan-, en la dinastia más larga y la franquicia más ejemplar como son los Spurs y ahora, en los Bucks donde jugaron, nada más y nada menos, que Lew Alcindor y Oscar Robertson que ganaron para los de Milwaukee el único título que poseen en la década de 1970.

Pau se marchará de la NBA con la única y minimísima pega de que no jugó en los Celtics, el equipo más laureado aunque lo hizo en los Lakers y ayudó a que la distancia entre ambas franquicias se acortara un poco más. Si hubiera logrado el primer anillo en 2008, hoy ambos equipos estarían empatados en el olimpo del baloncesto.

Gasol es uno de los jugadores más respetados de la NBA y las palabras de Popovich en su despedida así lo demuestran. No es el técnico de los Spurs de los que regalan halagos a la gente y con Pau ha sido educado, elegante y agradecido.