Patrick Beverley es uno de los jugadores más temperamentales de la NBA y anoche demostró una profesionalidad fuera de toda duda para jugar un partido de playoffs horas después del fallecimiento de su abuelo. El 2 de los Houston Rockets abrió el partido con un triple y se lo dedicó al fallecido tocándose el pecho y señalando al cielo con una cara que hablaba por sí sola.

Beverley quería volar a su Chicago natal pero sus familiares le convencieron de que tenía que estar en el partido contra los San Antonio Spurs, el cuarto de la serie tejana: “Traté de salir ahí y jugar tan duro como pude para ayudar a mis compañeros. Es difícil. Quería estar allí para estar con mi abuela, con mi madre y con mis primos”, dijo.