Oladipo, el Cómodo de los Pacers

Oladipo, el Cómodo de los Pacers

Russell Crowe y Joaquin Phoenix protagonizaron hace dos décadas una de las mejores películas que he visto, una de esas que siempre acabo viendo cuando haciendo zapping veo que la están poniendo. Y también de esas que tiene una caja metálica en mi colección: Gladiator.

Atención, spoiler

Supongo que veinte años después de su estreno tengo licencia para contaros un poco el final. Al final de la película, Cómodo -Phoenix- va a luchar en un cuerpo a cuerpo con «Máximo Décimo Meridio, comandante de los Ejércitos del Norte, general de las Legiones Felix…» (Crowe) una vez el personaje de la película ha sido detenido. Antes de saltar al Coliseo, el emperador se acerca a su contrincante para echarle en cara cuánto le quería a Máximo su padre y le llama hermano llegando a abrazarle para, después, apuñalarle en la espalda. Eso mismo ha hecho Oladipo con los Pacers.

Vaya por delante que en la NBA la palabra fidelidad brilla por su ausencia y es algo que tenemos claro todos los que nos acercamos a este mundillo. Nadie exige a Oladipo que sea de los Pacers desde pequeñito ni que sea fiel al equipo que le ha hecho ser All Star pero la escena de la película le va al pelo al 4 de los Pacers que escribió una carta en The Players’ Tribune alabando a su afición y haciendo público lo que le dijo a su hermano Sabonis cuando ambos aterrizaron en Indiana: «They’ll Embrace you like no other«.

En aquella carta de abril de 2018, Oladipo comenzaba explicando cómo estaba en Baltimore cuando fue consciente de que los Thunder le habían traspasado a los Pacers y lo duro que era darse cuenta de que dos equipos habían pasado de él en dos años consecutivos. Dipo, un universitario que brilló en Indiana, el estado del baloncesto, debutó en el pabellón de los Pacers con los colores de los Magic y fue ovacionado por la que años después sería su afición como si ya fuera uno de ellos y llegó a Indiana a primeros de julio de 2017 a cambio de Paul George y junto a Sabonis. Le habían traspasado a un equipo que era una incógnita pero se iba a un estado que conocía y donde ya era muy querido.

Asimilado el traspaso, Dipo cogió su teléfono para enviar un mensaje a Sabonis. El lituano había sido drafteado por Orlando y enviado junto a VO a Oklahoma sin llegar a pisar Florida para jugar con los Magic así que Oladipo tiró de galones. «No le iba a edulcorar la realidad», dice en la carta a Players’.

El mensaje, eso sí, fue claro: I promise, if you win here in Indiana, they’ll embrace you like no other.

«Te prometo, si ganas aquí en Indiana, te abrazarán como ningún otro» sería la traducción más precisa posible. Los Pacers abrazaron a Oladipo, cogieron los análisis que les daban como un equipo que debía tankear e hicieron bolas con todos aquellos papeles para meterse en la postemporada y llevar a LeBron James hasta los siete partidos en primera ronda por primera vez en su vida. Sí, Indiana no tankea.

Tres años después, el panorama de los Pacers es desolador con un nuevo entrenador del que nadie sabe qué se puede esperar -llega abalado por el éxito de Nurse en Toronto- pero con Myles Turner y el propio Oladipo pidiendo abiertamente -a veces demasiado- el traspaso para salir de Indiana. Abrazaron a V.O. con cariño, como uno de los suyos pero no vieron venir el puñal que Cómodo le iba a clavar a Máximo en la espalda. Y duele.

Dejando a un lado cualquier sentimiento de pertenencia, Oladipo sale de su contrato -que los Pacers heredaron, no firmaron- en 2021 y el equipo lleva dos temporadas teniendo muy mala suerte con las lesiones pero compitiendo en la Regular Season con un notable alto. Los playoffs, eso sí, son otra cosa. Desde aquel 4-3 ante los Cavs en el que tuvieron la posibilidad de ganar de verdad ese Game 7 en Cleveland, Indiana ha sido barrido por Kyrie -no Boston- y por Miami -finalista de la NBA-. En el primer duelo, no estaba V.O. por su gravísima lesión de rodilla y en la segunda, ante un equipo que acabaría llegando a la ronda final, no estaban Sabonis ni Jeremy Lamb. Casi nada.

Indiana se iría a la guerra con un palo ante los tanques y plantaría cara pero Oladipo parece cansado de no ganar. Como si los Pacers fueran los Sixers del Proceso y salieran a perder de manera premeditada. Lo único que sabemos es que Dipo ha pedido jugar con otros colores incluso delante de sus compañeros según las últimas informaciones que nos llegan desde el estado del baloncesto. Las informaciones hablan incluso de los New York Knicks como uno de esos destinos. Si Dipo no quería taza en Indiana, se va a comer tres o cuatro tazas de derrotas, desastre y desesperación en la Gran Manzana. Él verá.

Se puede salir del equipo, se puede no renovar, lo que no se puede aceptar es lo último que hemos sabido, ese circo de Dipo preguntado si puedo jugar con vosotros a otros equipos con sus compañeros delante. ¿Qué te hemos hecho, V?

Los Pacers, incluso sin Dipo, no tendrían que tirar la casa por la ventana en el mercado. Acaba contrato en el 21 y quiere salir por lo que Indiana no tiene la sartén por el mango pero con Brogdon, Lamb, Warren y Sabonis, el quinteto necesita algo decente a cambio de Turner y algún anotador para la segunda unidad, no una reconstrucción desde cero.