Nunca subestimes a un equipo campeón

Nunca subestimes a un equipo campeón

Empezaron la temporada siendo un equipo al que casi nadie ponía en la terna porque Kawhi Leonard se había marchado. La misma temporada que empezaron con una ceremonia de entrega del anillo logrado en junio y el correspondiente banner que jamás bajará del techo de su pabellón pero los Raptors, poco a poco, vuelven a demostrar algo que la NBA sabe bien: nunca subestimes a un equipo campeón.

Tras diez partidos y un viaje por el Oeste que incluía un back-to-back en Los Angeles ante los dos mejores planteles de la NBA, los actuales campeones presentan un balance 7-3 habiendo perdido ante Clippers sin Lowry ni Ibaka que tampoco estuvieron en la victoria ante los Lakers.

Toronto perdió al MVP de las finales -Kawhi Leonard- y a uno de los mejores actores secundarios de la liga como es Danny Green -ambos en LA aunque en diferentes equipos- pero no han perdido un ápice de la competitividad que Nick Nurse les ha implantado. Eran un equipo ganador con Dwane Casey pero LeBron James se metió en su cabeza -como en la de otros tantos- y fueron incapaces de ganarle pero ya con Nurse -y con Kawhi-, el equipo hizo click y probó el dulce sabor de la victoria. Nadie quiere perder esa sensación, claro.

VanVleet es infinitamente mejor jugador de lo que era en abril después de haber demostrado al mundo entero que la NBA es su lugar, Pascal Siakam aspira a llevarse el primer MIP en años consecutivos porque sus guarismos del año pasado amenazan con quedarse muy lejos de los que ahora puede firmar (26,3 puntos, 9 rebotes y casi 4 asistencias) y por si fuera poco, han vuelto a acertar en los despachos con algunos fichajes como Rondae Hollis Jefferson aunque a Stanley Johnson le cayera una reprimenda digna de mención antes de comenzar la temporada por sus carencias defensivas.

Toronto vendió cara su piel anoche ante los Clippers -de Kawhi- a pesar de jugar todo el último cuarto con Fred VanVleet y Pascal Siakam y gran parte del mismo -más de nueve minutos- con Norman Powell y Chris Boucher lo que dejaba con algunos minutos en la rotación a Marc Gasol o Rondae Hollis Jefferson más dos minutos de nada con Matt Thomas y Terrence Davis. En una semana, Toronto ha jugado en Sacramento y NOLA logrando dos victorias que todo el mundo daba por supuestas- pero que había que lograrlas- antes de presentarse en la ciudad de las estrellas para ganar a los Lakers de LeBron James y Anthony Davis.

Los campeones son el tercer mejor equipo del Este con un calendario tremendamente complicado de inicio ya que llegarán a mediados de noviembre con el viaje a California casi completado. Después de Los Angeles tocan Blazers y Mavericks, casi nada.

Después de diez partidos, solos se ha perdido ante Boston (ocho victorias consecutivas para los verdes), Milwaukee (finalista del Este el año pasado) y Clippers (en LA y en segunda noche de un back-to-back sin Lowry ni Ibaka). Quedan 72 partidos pero el inicio de los Raptors deja claro lo que alguno quiso advertir de primeras, se fue la estrella pero parte importante del núcleo ganador continúa y con Nurse al frente, no hay que olvidarse del Norte porque ya saben lo que es ganar. Y todo esto, los Raptors lo han conseguido con un Marc Gasol más gris de lo que estamos acostumbrados a ver porque su verano, no olvidemos, pasó por el Mundial.