Real Sociedad Copa

Moyes real sociedad espanyol

Me da igual cómo se ponga la gente, cuántos se lleven las manos a la cabeza o cuántos digan que soy tonto por pensarlo. Moyes no era el problema. Como tampoco lo sería Eusebio en caso de llegar a la misma tesitura del británico. Que era raro, que vivía en un cinco estrellas, un snob, que le llamaran míster y no David. Pues mira oye, vale.

Claudio Bravo y Antoine Griezmann se fueron por ser ambiciosos. El chileno era ya un meta veterano y era el verdadero capo del vestuario. Trabajador, con autoridad y además un gran portero, era el capitán perfecto pero se fue. Se fue porque llegaba el Barça y, según él, porque no veía ambición en la Real. No seré yo quien diga que Bravo decía eso por decir o por sentirlo pero razón tenía un rato. El presidente Jokin Aperribay está más preocupado de hacer el nuevo estadio que de querer llenar el actual cuando lo cierto es que sus jugadores están echando a la afición de las gradas con sus actuaciones.

La Real Sociedad iniciará en 2016, esperemos que en Primera División, el verano más importante de los últimos años. Lo hará porque debe aligerar la plantilla de manera urgente. Varios jugadores ya han dado todo lo que podían dar, otros se reían del palo que habían dado al club con su renovación y otros tendrían difícil seguir en Primera de abandonar la Real Sociedad. Y no digamos si abandonan la Comunidad Autónoma Vasca. Tras dejar marchar a Zubikarai, Estrada y Elustondo la lista debe continuar y sin apuntar nombres es evidente que todos pensamos en los mismos. Si sale un canterano mejor que un veterano, puerta, si salen dos, puerta. Si hay alguien más joven y más barato que un veterano, puerta. Tan fácil como eso.

1449809221_128964_1449809395_sumario_grandeEl equipo txuri urdin vive asentado en un tensa calma. Calma porque pase lo que pase da igual, la gente seguirá yendo a Anoeta, rara vez se escuchará una pitada y tensa porque los aficionados sí, las vemos venir. Solo que nunca sabemos cuándo y por eso es tensa, porque no sabemos si hoy o mañana o pasado. Pero vamos a volver a sufrir.

En 25 años de vida he visto a la Real Sociedad eliminar solo a dos equipos de Primera División en la Copa del Rey. Pasan los jugadores y los entrenadores y da igual. Dio igual con Denoueix que con Montanier, con Nihat, Kovacevic y Xabi Alonso o con Illarra, Griezmann y Vela. Porque hicieron lo mismo que los Labaka, Gari Uranga o Asier Riesgo, jugadores de la Real del descenso. El problema es una evidente desidia por la Copa que salvo el honroso caso de la temporada 2013/14 cuando Jagoba Arrasate nos llevó a una semifinal que González González nos robó descarademente, nos hace dar vergüenza cada vez que cambiamos el balón de la Liga por el de Copa. Que si caemos contra un 2ªB fallando cinco penaltis entre el partido y la tanda, que si #lacopamola más para un 2ª que para una Real de mitad de tabla en Primera o que si la abuela fuma. Total que la Real asistió en primera fila al renacer de Juan Carlos Valerón Santana en el partido de ida y el mismo mago de Arguineguín dominó el de vuelta. Como quiso y cuando quiso.

Las Palmas ejemplifica todo el mal de la Real Sociedad. Cómo se reunieron los jugadores con el presidente a decirle que el técnico (Moyes) no les gustaba 24 horas antes del partido de liga de noviembre y cómo nos bailaron en Copa con Eusebio. Por ver vimos a William José marcar de cabeza, a la salida de un córner, sin saltar y agachándose, para más inri. Todo ello ante los 188 centímetros de un lateral que ya no es que no sepa centrar…es que cada vez defiende peor. El efecto Eusebio se vendió a bombo y platillo y se resume en ganar al Sevilla gracias a dos errores de Kryochowiak y al Eibar sobre la bocina en una bonita jugada. Y ya. En Las Palmas el espectáculo fue dantesco. La Real perdió un partido donde los locales regalaron el primer gol, Garrido un penalti y Roque Mesa casi se marca un autogol por un mal pase a Lizoain. En la vuelta mucho lerele y poco lorolo que se diría. Resumiendo, bajo la batuta de Eusebio se tiraron 150 minutos de una eliminatoria de 180.

Total que llegamos a diciembre y vemos que la temporada se nos ha acabado. La Real no debería sufrir porque tirará de orgullo y ganará en Anoeta lo necesario para no sufrir mientras se pasea por campos ajenas como ha hecho estos dos últimos años. Y así se fue un año que se presentaba, por segundo año consecutivo, con el plantel más caro de la historia. Eso sí, el año que viene empiezan las obras de un campo…que va a estar más vacío que lleno.

Por eso creo que Moyes no era el problema. El problema es mayor que hacer un cambio de cromos en el banquillo. Siempre se suele apelar al clásico “es más fácil cambiar a uno que a veinticinco”. Y en este caso  se cumple más que nunca aunque bueno, veinticinco no pero cinco o seis sí que podrían cambiarse para empezar a ser ambiciosos de verdad. El único problema de Moyes es que no era un colega como sí fueron Montanier o Jagoba y tras tener a un jefe como estos dos…el escocés era pesado, exigente y claro, molesto.