Middleton y Vucevic: premio a la constancia

Middleton y Vucevic: premio a la constancia

Seguro que cuando se oficializó el Dwightmare pasaste casi por alto lo que recibían unos Orlando Magic que perdían a Dwight Howard camino de Los Angeles Lakers. Quizás te quedaste con que Al Harrington y Arron Afflalo llegaba a Florida pero estoy casi seguro de que, como yo, obviaste el nombre de Nikola Vucevic porque en 2012 no te decía nada. O casi nada. 

Había jugado 16′ de media en los Philadelphia 76ers promediando 5 puntos y 3,1 rebotes en su año rookie y hacía las maletas para la peor franquicia envuelta en aquel traspaso. Ahora es All Star tras un crecimiento paulatino en el que demostró que era un gran pívot -en los Magic que de eso saben un rato- hace ya varios años. En su primer año en Orlando promedió 13 puntos y 11 rebotes dejando claro que, con minutos, era un peligro interior, una referencia sólida para que la franquicia pudiera crecer. El desastre continuo que han sido los de Florida pagando a precio de All Star a jugadores que no dejan de ser secundarios en otros equipos ha quitado algo de brillo a uno de los mejores centers del Este, un hombre capaz de capturar 29 rebotes en un partido. Le sumó 20 puntos a esa actuación contra los Heat.

En el mismo lado del All Star Game -hasta que se decidan los equipos- está Khris Middleton y su historia no dista mucho de la del montenegrino porque pasó sin pena ni gloria por Detroit donde le dejaron marchar como si nada y ahora se tiran de los pelos.

Fue elegido por la franquicia de Michigan con el pick número 39 -Vucevic fue primera ronda- en 2012 y poco más de un año después fue enviado a Milwaukee a cambio de Brandon Jennings. Dónde está él y dónde quedó BJ, ¿no? El Middleton rookie solo fue capaz de anotar 6 puntos de media en los 27 partidos que disputó.

En aquel equipo jugaban más minutos nombres como Will Bynum o Kyle Singler y poco menos que el hoy All Star Charlie Villanueva y Austin Daye. Ya en su primer año en los Bucks, Middleton demostró que era de lo poco a lo que podían agarrarse los Bucks de las 15 victorias y 67 derrotas. Sin hacer mucho ruido -ni él ni el equipo- promedió 12 puntos siendo el segundo máximo anotador del roster por detrás de Ramon Sessions y Brandon Knight que hizo con él el viaje desde Michigan a cambio de Brandon Jennings.

Middleton, como Vucevic, pudo ser All Star el año pasado cuando promedió 20 puntos en las 82 noches que inició de titular en los Milwaukee Bucks, uno de los equipos de los playoffs del Este pero el poco foco mediático que tuvo la franquicia a pesar de contar con una bestia como Antetokounmpo le pesó. Este año, con Budenholzer, el 22 juega, tira y anota menos que el año pasado pero el equipo es más sólido, más compacto y más ganador y ahí se ha colado el escudero de Giannis en su primer All Star Game.

El 31 de julio de 2013 formó parte de un traspaso que involucró a Brandon Knight (112 partidos en los últimos tres años) y a Brandon Jennings (cinco equipos incluyendo una vuelta a Waukee desde entonces) además de a Kravstov que juega en España. Middleton fue la última piedra de ese trade, una moneda para que cuadrara, quién se lo iba a decir a los Pistons.

Lo mismo para el montenegrino que no ha tenido nada que envidiar a Dwight Howard en el último lustro más allá de su cuenta bancaria. Middleton ganó dos millones de dólares en sus tres primeros años en la NBA, Vucevic menos de 8 en los cuatro primeros antes de firmar 11 por año con los Magic. El tirador de los Bucks solo se lleva 13 millones este año lo que, visto lo visto, le convierte en una ganga absoluta. Algo menos cobra el montenegrino cuyo caché ha subido muchos millones de cara a la agencia libre de 2019 en la que será muy deseado.