En Memphis, menos es más

Nadie lo esperaba, era imposible de imaginar e incluso el más optimista de Memphis lo veía prácticamente posible pero es una realidad: los Grizzlies de Marc Gasol y Mike Conley son de lo mejor del Oeste e incluso mejor que los Golden State Warriors. Han ganado 11 de los 16 partidos del curso y lo único que dejan claro, de lo que ya sabíamos, es que son mucho mejores con Mike Conley.

No estamos en diciembre aún y el base de Fayetteville (Arkansas) ya ha jugado más partidos que la pasada temporada y el dato canta se mire por donde se mire. El pasado curso se vistió de corto en 12 partidos ganando los Grizzlies siete de esos partidos en un inicio de curso que invitaba al optimismo de cara a la nueva cara de un equipo que perdió a Tony Allen y Zach Randolph el verano anterior. Nada más lejos de la realidad ya que caer Conley y empezar a perder los Grizzlies fue todo uno y el año se perdió.

Reconozco que me fijo mucho en lo positivo que veo de un equipo cuando hago frente a las previas de la temporada durante el mes de octubre pero en la de Memphis costaba rascar. Era todo un “si Conley está sano”, “si Parsons empieza a ser Parsons…”. Lo primero se está cumpliendo y lo segundo no hace ni falta en el FedEx.

El 11, Marc Gasol, Jaren Jackson Jr, Garrett Temple, Shelvin Mack, Wayne Shelden y Kyle Anderson son los únicos jugadores que han jugado los 16 partidos que los de Bickerstaff han disputado hasta el momento y tres de ellos son caras nuevas.

Jackson Jr llega con un cartel importante tras ser la tercera elección del draft del año pasado y Garrett Temple y Kyle Anderson eran dos de las caras nuevas que invitaban al optimismo en Teneessee porque no hace falta llevarse un gran agente libre, es más importante sumar caras que empiecen a sumar desde el primer día y que encajen en estilo tan cerrados como los de Memphis. Al igual que sucediera en los Utah Jazz en los dos últimos años -George Hill, Bo Diaw y Joe Johnson primero y Donovan Mitchell, Ricky Rubio después- los Memphis Grizzlies explotaron sus opciones en verano sabiendo que si siendo finalistas del Oeste nadie quería ir a jugar al FedEx, menos iban a querer ir ahora.

Memphis arriesgó hace dos temporadas con el fichaje de Chandler Parsons y el tiro les salió mal cuando parecía evidente que, tema salarial al margen, el 25 daba al equipo lo que necesitaba: una amenaza exterior. Conviviendo con el ruinoso contrato de quien fuera un gran tirador y un mejor jugador, los Grizzlies volvieron a ser los Grizzlies este verano fichando poco pero haciéndolo bien. No había dudas de que Kyle Anderson iba a encajar perfectamente por el estilo de jugador que había demostrado ser bajo la batuta de Popovich y con Temple poca sorpresa hay a estas alturas.

Lo mismo con otros nombres como Shelvin Mack. No puede ser casualidad que Mack haya estado en dos de los mejores equipos tapados de los últimos años como los Hawks de Teague, Carroll, Horford, Korver y Millsap y los Jazz de George Hill, Hayward, Gobert y demás.

Más lento, más feo…mejor

Memphis Grizzlies ha ganado casi el doble de partidos que ha perdido -11 por 5- y lo ha hecho siendo más Memphis que nunca. El año pasado muchos predijeron que se enterraría el grit&grind pero solo doce meses después el equipo es más reconocible que en sus mejores años. El ritmo de juego es el más lento de toda la liga con solo 95 posesiones por partido, los Grizzlies anotan 103 puntos media -29º de 30- y reciben 100, el mejor de la liga. Con solo un +3 de diferencia, Memphis ha ganado 11 de 16. Casi nada.

Reparten 23 asistencias por partido lo que les sitúa en la mitad de la clasificación en este apartado pero, por ejemplo, todos los triples anotados por ocho jugadores (Marc Gasol, Kyle Anderson, Jaren Jackson Jr, Chandler Parsons, JaMychal Green, Omri Casspi, Dillon Brooks y Wayne Selden) han sido tras un pase de un compañero. Nadie se lo guisa y se lo come solito. 

Hace no tanto contaban con una pareja interior que imponía solo de nombrarla -Zach Randolph y Marc Gasol- pero a día de hoy son el peor equipo de la NBA en lo que a rebotes se refiere. El equipo es uno de los cinco peores en triples anotados y triples intentados pero, sin embargo, es el séptimo mejor equipo en porcentaje de tiro desde la larga distancia. Tira menos pero tira mejor.

Es el cuarto mejor equipo en robos -casi 10 por partido- y el quinto en lo que a pérdidas se refiere y estos dos datos tienen nombre y apellido: Mike Conley. El base de los Grizzlies da tres asistencias por cada pérdida y suma 1,1 robos por partido aunque en este aspecto cabe destacar -y mucho- a Marc Gasol con casi dos robos por partido.

Memphis hace que el rival pierda, de media, casi 17 balones por partido lo que les hace defender menos, ya me entendéis. Para más datos del increíble inicio del equipo de Marc Gasol, lean el siguiente artículo de mi amigo Sergio Andrés.