Los Warriors, como los Heat de Pat Riley

Los Warriors, como los Heat de Pat Riley

Klay Thompson no jugará
esta temporada

El año de los Golden State Warriors está perdido ya en noviembre. Tenían una empresa complicada en verano teniendo que renovar a Klay Thompson por muchísimo dinero a pesar de estar lesionado y salieron del problema como pudieron. Mantuvieron a su Big Three original -Steph, Klay & Dray– tras la marcha de Kevin Durant y sumaron a D’Angelo Russell para formar un equipo totalmente renovado una vez completadas las salidas de Andre Iguodala y Shaun Livingston.

Steve Kerr comenzó su quinta temporada en la NBA sin haber bajado nunca de las 57 victorias -su peor registro, el del año pasado- pero con muchos boletos comprados para no llegar a las 50 en la presente campaña. Los Warriors se encomendaban -y no era poco- a una temporada modo MVP de Stephen Curry -30 puntos por noche en la temporada de su segundo galardón de mejor jugador- pero el base de Akron se lesionó de gravedad la mano haciendo saltar la banca y fundiendo a negro la temporada de los todavía subcampeones.

Es imposible que los Golden State Warriors estén en la postemporada de 2020. Son el peor equipo de la NBA porque a las lesiones de los Splash Brothers se les han sumado en días puntuales las de D’Angelo Russell y Draymond Green y más de un quinteto inicial parecía más de la G-League que de NBA. Ni mucho menos de un equipo que empezaba la liga con la posibilidad de jugar sus quintas Finales de manera consecutiva.

Hace muchos años, los Miami Heat de Pat Riley se llevaron el anillo con Dwyane Wade y Shaquille O’Neal. Era la postemporada de 2006 y tal y como llegó -y triunfó- el huracán Shaq arrasó con todo a su paso cuando se fue. ¿El resultado? Pasaron del anillo a 15 victorias en solo dos temporadas y Wade llegó a los Juegos Olímpicos de Pekín fresco por haber descansado gran parte de la segunda mitad de la temporada porque era más interesante lograr un pick alto del draft -tuvieron el 2 en 2008- que ganar partidos.

La lesión de Curry hizo saltar por los aires la temporada de los Warriors

Algo así puede pasar con los Golden State Warriors porque el talento lo tienen -lesionado- pero el talento siempre acaba ganando. Lo que hoy puede ser un marrón para los californianos puede convertirse en una gran oportunidad el próximo verano si tienen -puede pasar- el primer pick del próximo draft. 

¿Imaginan un equipo con Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green  y un primer pick del draft a las órdenes de Steve Kerr? Nadie conoce la receta del éxito pero no distaría mucho de ser los cimientos de un equipo candidato al top 4 del Oeste con esos cuatro ingredientes a los que habría que sumar -ya veremos- a D’Angelo Russell si finalmente no optan por traspasarle.

Es duro tirar una temporada en noviembre cuando en junio estuviste a dos victorias de completar el Three Peat y solo una serie de catastróficas desdichas te apartó de la historia pero los Warriors deben pensar mucho. El problema para la franquicia de San Francisco es que el próximo año tienen una situación salarial aún más limitada porque Steph, Dray y Klay cobrarán aún más y Willie Cauley Stein y Glenn Robinson III, dos de sus mejores actores en la actualidad, tienen opciones unilaterales de marcharse de la franquicia. A su favor juega que Eric Paschall, 17 puntos de media en su año rookie, seguirá ligado a los Warriors por menos de un millón de dólares.

Con cuatro jugadores menos asegurados –Alec Burks y Marquesse Chris firmaron solo un año- los Warriors tienen 9 millones más comprometidos por lo que la ingeniería fiscal que tendrán que llevar a cabo los altos cargos de GSW será digna de ver.

Los rookies, motivos para la esperanza

Incluso en un equipo que solo suma tres victorias en 15 partidos hay motivos para la esperanza como Jordan Poole o, principalmente, el mencionado Eric Paschall. El 7 promedia 17 puntos y ha sumado ya dos noches por encima de la 30 y aunque el pequeño shooting guard no está llegando a tener unos porcentajes aceptables -24% en tiros de tres-, Steve Kerr tiene esperanzas depositadas en él: «Es solo cuestión de crecer, de hacerse más fuerte. Solo tiene 20 años».

«Viendo su rol, creo que acabará siendo un jugador tipo JJ Redick o Landry Shamet, un jugador capaz de lanzar pasando bloqueos y castigando que esas situaciones se defiendan por detrás del defensor», ha dicho de él su entrenador. Casi nada.

Dentro de esa misma lista está Alen Smailagic, un interior que dejó muy buenas sensaciones en la Summer League con los Warriors y que ha empezado a entrenar con normalidad recientemente.