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Cualquiera que haya jugado a baloncesto a cualquier nivel sabe de la dificultar que entraña el conseguir más de un 50% de tiros de campo en un partido. Lograr seis partidos consecutivos puede ser sencillo para alguien que sólo tira una vez y anota, por lo tanto, dos míseros puntos, pero LeBron James quiso ir más allá.

El ‘Rey’ de Acron, Ohio, encadenó ayer su sexto partido consecutivo anotando más de 30 puntos y con más de un 60% de tiros de campo. Gustará más o menos, pero es un dato espectacular que ni Kobe, ni Durant, ni Jordan, Bird, mejor técnicamente que el ‘6’ de los Heat consiguieron nunca.

El dato va más allá cuando especificamos que James ha anotado 66 de los últimos 92 tiros. Sin ser pívot. Bien es cierto que el jugador franquicia de los de Florida ha variado su forma de jugar y ahora juega más dentro y explota mejor su velocidad con más entradas que tiros, juega más como un pívot que como Kobe y Durant, jugadores que tiran más de fuera que de dentro.

2012 fue un año de ensueño para un LeBron que por la mañana escribió en su perfil de twitter que él no es Michael Jordan, que él es LeBron James ante la catarata de comparaciones que ha vuelto con sus actuaciones.  Durante los seis primeros meses de 2012, el jugador de la Universidad de Saint Vincent – Saint Mary ganó el MVP de la Liga Regular, el MVP de las finales, su primer anillo y la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Londres, la segunda consecutiva.  Algo que ni el mismísimo Michael Jordan consiguió.