LeBron James ficha por los Lakers

LeBron nos cambia la vida…otra vez

Como hiciera en 2010 cuando eligió los Miami Heat o cuatro años después cuando pronunció su famoso “I’m coming home”, LeBron James nos ha cambiado la vida. A ti, a mi…y a los aficionados de las 30 franquicias de la NBA.

King James jugará las próximas cuatro temporadas en Los Angeles Lakers lo que significa que se pegará por un puesto en las finales del Oeste con Golden State, Oklahoma City o Houston Rockets y que, contra los primeros, tendrá cuatro partidos al año al compartir división. Ni tan mal.

Como fan de los Pacers, a mí me cambia que sé que LeBron no será un obstáculo hacia las finales. Si eso, el obstáculo en las finales pero no durante el camino. Ni tan mal. Todo cambia.

La noticia salta en el segunda día de la agencia libre de la NBA. LeBron James aterriza en los Lakers en una noche mágica para la franquicia angelina que ficha por el mínimo a JaVale McGee, a Lance Stephenson por 4,5 millones y renueva a Kentavious Caldwell-Pope. ¿Más? Siguen teniendo hueco para encajar a otra estrella. ¿Kawhi? El tiempo dirá.

LeBron deja el Este por primera vez en su carrera y borra de un plumazo esa letra pequeña de su leyenda en postemporada que decía -muchas veces- que “sí, pero…es el Este”. Ahora tendrá que pegarse con la dinastía de lo Warriors, con unos Rockets que se creen capaces de todo y habrá que ver cómo se rehacen de la salida de Trevor Ariza, con la defensa de los Utah Jazz o con los Oklahoma City Thunder que con Paul George y Russell Westbrook juntos, solo pueden ir a más. Tampoco se puede olvidar a los Minnesota Timberwolves porque hemos hablado mucho -con razón- de los Philadelphia 76ers pero hay un trío en Minneapolis que conforman Karl Anthony Towns, Andrew Wiggins y Jimmy Butler. Casi nada.

King deja su casa -Ohio- y también hace lo propio con su zona de confort como es la Conferencia Este y se va a las trincheras, a la División en la que están sus rivales más temidos, los Warriors, el número 1 del draft…y bueno, los Clippers y los Kings. Solo el tiempo dirá si le va bien, mal o incluso si vuelve a jugar unas finales pero lo que está claro es que LeBron James ha hecho un all in, se la ha jugado del todo y eso sí, seas del equipo que seas, hay que aplaudirlo. A las trincheras, amigos, la NBA va a ser la guerra.