La renovación de Kanter, un capricho demasiado caro

Los Thunder quieren mantener a Enes Kanter

Desde que la franquicia se mudara a Oklahoma, no se había visto en el Chesapeake Arena un pívot con una notable capacidad para conseguir puntos en la pintura – con el permiso de Nenad Krstić, que estuvo en el equipo los dos primeros años y medio promediando unos 8´5 puntos – .

La llegada de Enes Kanter pareció entonces una salvación para los de Scott Brooks, por entonces entrenador. Aunque en Utah generó algunas dudas por su irregularidad, y no terminó de alcanzar las expectativas generadas para un número 3 del Draft, el turco enloqueció a los aficionados de los Thunder desde que pisó el parquet. Con las bajas de Kevin Durant –todavía no ha jugado con él – y Serge Ibaka durante el tramo final de temporada, se consolidó como el segundo anotador del equipo tras Russel Westbrook, promediando la friolera de 18´7 puntos y 11 rebotes por partido. Ayudaba a dicho enloquecimiento que su llegada, además, supusiera la salida Kendrick Perkins. La noche y el día.

En el último año de contrato de Durant, Oklahoma tiene que apostar por un proyecto muy potente para esta campaña, pero también con garantías a medio plazo si es que quiere convencer al alero de renovar. Actualmente, aunque con todo el mercado de agentes libres por delante, los Thunder ocupan la 2ª plaza en el ranking de salarios con más de 85 millones, sólo por detrás de Golden State Warriors, vigentes campeones. El espacio salarial es mínimo, y requiere de una optimización máxima.

Todo parece indicar que Kanter cobrará este año los 7´5 millones de la oferta cualificada, esperando sacar un gran contrato a partir del año que viene. Él ya ha declarado que quiere seguir en la franquicia y que su relación con la plantilla y la afición es idílica, pero se espera que pase a cobrar unos 15 millones por temporada. Pero, ¿realmente nos podemos permitir ofrecerle ese contrato si Kevin Durant renueva por un contrato millonario, y con Westbrook e Ibaka cobrando la temporada siguiente una suma de 30 millones?

Personalmente, creo que no. No hay que olvidar que pese a los casi 19 puntos que ha promediado el turco desde que llegara a la franquicia, se verán enormemente reducidos cuando se recuperen las bajas. Un juego exterior con Westbrook y Durant no proveerá de tantos balones a un pívot que los necesita para desarrollar su juego en su máximo esplendor. Además, la evolución de Steven Adams continúa a pasos agigantados. A diferencia del ex de Utah, no necesita tantos balones en ataque, y ofrece mucho más rendimiento en defensa, donde Billy Donovan exigirá a sus pívots un gran rendimiento en la pintura. Además, está Mitch McGary, otro joven interior que necesita minutos para progresar, y que se ganó al Chesapeake Arena con su gran rendimiento e intensidad la temporada pasada, pese a contar con pocos minutos. Tanto a él como al neozelandés les restan aún varios años de contrato de rookie a muy bajo coste – Adams cobrará algo más de 2, 3 y 4 millones las 3 próximas temporadas y McGary millón y medio aproximadamente las dos próximas temporadas, y dos y medio y tres y medio las dos siguientes.

El quinteto, por tanto, quedaría reforzado para los próximos años en la posición de ¨5¨, quebradero de cabeza las últimas temporadas. La otra posición ¨débil¨ de la franquicia en los últimos años es la de ¨2¨. Primero con Thabo Sefolosha, y luego con Andre Roberson, Scott Brooks siempre prefirió colocar un escolta meramente defensivo que acompañara de inicio en el juego exterior a ¨Russ¨ y ¨KD¨. Si bien es cierto que conviene acompañar a los dos All-Star con otro jugador que no amase mucha bola – razón por la que dudo que Donovan apueste por Waiters como titular- los escoltas titulares de Brooks apenas eran capaces de anotar, desaprovechando las ventajas que estos generaban cuando les dejaban solos. Sin embargo, en esta agencia libre, un jugador reúne todas las condiciones propicias para jugar entre Westbrook y Durant: Danny Green.

El que ha sido jugador de San Antonio las últimas cinco temporadas ya ha suscitado el interés de varias franquicias. Pistons, Blazers, Mavericks, o los propios Spurs, suspiran por el escolta. La combinación de defensa y tiro exterior de Green, es una de las más destacadas de toda la NBA. Además, el jugador amasa muy poca bola – lo que podría ser un inconveniente, se convierte en una ventaja si al lado están Durant y Westbrook – y tiene una gran mecánica de trabajo y percepción de equipo, en gran medida por haber estado bajo las órdenes de Popovich estos últimos años. Estas dos últimas cualidades casan mucho con la filosofía de Oklahoma, con la de sus principales estrellas, y con la del nuevo entrenador.

Muchos estaréis pensando que Wesley Matthews también es un agente libre que reúne las condiciones necesarias, pero el ex de Portland es un jugador que demandaría un protagonismo que los de Donovan no le pueden conceder. Además  se ha filtrado que pedirá unos 15 millones por temporada, y posiblemente por unos 10 podríamos ver a Green con el azul de los Thunder. No tengo la menor duda de que es el jugador que lleva anhelando la franquicia todos estos años para acompañar en el perímetro a sus dos grandes estrellas. ¡Sam (Presti) tráenos a Danny!