La opinión del atleta: Kevin Durant

Kevin Durant no puede esperar a que empiece la temporada 2015-16. Las lesiones hicieron que el ex MVP de la liga sólo pudiera disputar 27 partidos la pasada temporada, pero ahora se ha recuperado y está ansioso por volver a liderar a su equipo hacia los playoffs. El viaje empieza dentro de pocas semanas, pero antes Durant nos habló de sus mayores temores, de su estilo y del legado que desea dejar cuando cuelgue las zapatillas.

Mi mayor temor es no llegar a valorar todo lo que tengo. Poder hacer todos los días algo que me encanta es un privilegio. Jugamos muchos partidos, entrenamos mucho y el tiempo vuela. Cuando todo esto termine, me sabría mal no haber disfrutado de todos y cada uno de los días que he jugado como profesional.

Quiero ser siempre el mejor jugador del partido. Normalmente lo consigues una o dos veces a lo largo de la temporada, pero yo quiero serlo cada noche y voy a trabajar para hacerlo posible.

Es una temporada larga. A menudo nos enfrentamos a una montaña rusa de emociones, y es muy importante llevarte bien con tus compañeros de equipo y pasártelo bien con ellos fuera de la cancha. Lo que más ayuda es que haya buen ambiente con los compañeros en el avión, en el autobús, en el hotel, al salir a cenar, etc.

Tampoco considero que se trate de una competición, pero los jugadores de baloncesto profesionales siempre queremos tener buen aspecto. No nos estamos comparando constantemente pero todo el mundo tiene su propio estilo, de modo que simplemente intento ser yo mismo y no preocuparme por lo que llevan otros jugadores. Simplemente tiene que gustarme la ropa que llevo, me tengo que sentir bien con ella. Y así lo he hecho últimamente.

Si no me gusta no me lo pongo, no importa el diseño ni quién lo haya fabricado. En este aspecto soy muy sencillo. Si me queda bien lo llevo, aunque cueste cinco dólares.

Me encanta ayudar a los jóvenes. Me gusta mucho ser un buen ejemplo para los chicos que me siguen, hacer que conozcan la importancia del trabajo, predicando con el ejemplo y siendo honesto.

Quiero entrar en el Salón de la Fama, ganar varios campeonatos y, sobre todo, me gustaría dejar huella en la ciudad. Quiero servir de inspiración para los jóvenes y ser recordado como una de esas personas que influyeron en las vidas de los demás, tanto dentro como fuera de la cancha.