La mochila de Rafa Benítez

Imagen: EFE

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La temporada futbolística está a empezar. Fiel a la tónica de los últimos años, el banquillo del Bernabéu tendrá nuevo inquilino. Un madridista de “pro”, Rafa Benítez será el encargado de guiar la nave blanca.

El gol “in extremis” de Sergio Ramos que en la final de Lisboa había salvado la cabeza de Ancelotti no tuvo su continuación en la temporada actual y sin títulos en el Bernabéu, el primero en perder su asiento es el míster. Y en este caso, ni la buena relación con los jugadores le ha valido para continuar. Nada nuevo bajo el sol.

Y viene un hombre de la casa, que tuvo sus momentos de gloria hace unos años y que llega como sus predecesores, con un único objetivo: GANARLO TODO.

Ganar la undécima, la Liga al Barca, romper la racha de derrotas ante el Atco. Madrid, en definitiva ocupar el lugar que hace años no ocupa el Real Madrid, salvo de manera esporádica. Su último doblete (Liga y Copa) data de finales de los años ochenta del siglo pasado y todavía no ha logrado el triplete europeo (Liga, Copa y Champions) algo que han logrado además del Barca -en dos ocasiones- Celtic, Ajax, PSV, Manchester United, Inter y FC Bayern.

Rafa Benítez debe lograr un equilibrio y una armonía dentro del Club que repercuta positivamente en el rendimiento del equipo. Algo que aparenta ser sencillo, pero que no se ha conseguido en estos últimos años bajo el mandato del actual mandamás blanco. ¿Por qué? Porque el Real Madrid lleva una carga tan pesada a sus espaldas que más que una mochila a veces parece el baúl de la Piquer y que nadie, ni el propio Mourinho ha conseguido quitarse. Una mochila donde se mezclan bajo el gigantismo de un gran club con un presupuesto de casi 600 millones de euros, aspectos que repercuten muy negativamente en su devenir:

Un club desnortado y mal estructurado deportivamente

El Real Madrid es uno de los grandes clubes mundiales y por tanto, sus exigencias a todos los niveles son máximas.

El Norte deportivo que durante años acompañó al Real Madrid se plasmó en un equipo ganador, que paralelamente a sus éxitos en el campo labraba una imagen internacional de primer orden y por tanto de gran repercusión mediática. Hoy día, es la imagen publicitaria e internacional la que parece marcar el devenir del equipo madridista y los resultados deportivos de los últimos años, con fortísimos inversiones económicas, no se acompañan de los títulos que las mismas demandan. La imagen internacional no se acompaña con la imagen de Club ganador de títulos y en muchas ocasiones, ambas son contradictorias. Hay épocas muy diferenciadas: “Zidanes y Pavones”, “Galácticos”, de “jugadores jóvenes españoles”, políticas muy dispares con dos hechos en común: grandes desembolsos económicos y escaso rendimiento deportivo.

Desde esa perspectiva, el Club está continuamente en las grandes portadas de prensa y TV mundial, con una política muy poca definida, salvo el hecho de fichar grandísimos jugadores de primera talla mundial, (los ejemplos más recientes los fichajes de Kroos y James Rodríguez), con otros de dudosos méritos para jugar en el Real Madrid, pero cuya procedencia foránea tenía repercusión tanto en España como en su liga de procedencia.

A ello se le une la ausencia de jugadores nacionales de renombre internacional. Salvo el caso de Xabi Alonso (2009-14), no ha habido en estos años un solo jugador español que alcance el nivel del donostiarra. Y a varios fichajes muy prometedores, la grandeza del Real Madrid ha podido superarles, Canales, Pedro León, Illarramendi pueden ser los ejemplos perfectos de esta política y otros como Isco tienen que pelear, quizás en desventaja, con jugadores foráneos que no ofrecen en el campo más que el malagueño.

Y en esa pérdida del Norte Deportivo está la baja producción de “La Fábrica” y es que el filial apenas es capaz de mantenerse en la Segunda División. (En los últimos 10 años solo ha tenido 4 participaciones en la categoría de plata). Jugadores que van y vienen tras un período de prueba que raramente resulta satisfactorio, siendo Carvajal la excepción, o que sirven de moneda de cambio a otras opciones como lo fueron Soldado, Negredo o Morata que no dispusieron de opción de triunfar en casa y si lo han hecho fuera, en equipos que han jugado Champions amén de ser internacionales con España. El último gran exponente de la cantera blanca es Iker Casillas y como sus días acabaron, pocas referencias de primer nivel (salvo Carvajal) van a encontrar los chicos de Valdebebas.

La confluencia de todos estos factores, sin jugadores de casa que puedan servir de nexo entre los extranjeros y los nacionales, puede explicar el continuo trasiego de jugadores de gran clase que apenas están unos años en el club blanco y cuyo máximo reflejo son las marchas de Ozil y Khedira, dos jugadores titulares del campeón del Mundo que han salido por la puerta trasera del Santiago Bernabéu.

La ¿planificación? deportiva

El Real Madrid, digámoslo, claramente lleva una muy mala planificación deportiva desde hace años.
Hay un Director general ejecutivo (José Ángel Sánchez) y hay un Director Deportivo (Ramón Martínez); pero, ¿realmente son ellos los que diseñan y configurar las plantillas?. Planificación no parece ser una palabra que se utilice en el Club de Concha Espina. Venden camisetas, pero no se consigue configurar plantillas equilibradas y eso supone un gran lastre para los entrenadores. ¿Conseguirá Rafa Benítez poner coherencia en esta coyuntura?

Vayamos por partes.¿Sigue el tema Iker Casillas, que incluso con él ya fuera del Bernabéu sobrevolará sobre el futuro inquilino de la portería blanca, sea quien sea?, el último fichaje de invierno no juega nada y hay que buscarle salida; se ficha un lateral que no parece ser lo más necesario; el pivote que desahogue a los Modric y Kross, ¿será Casemiro, o volveremos a experimentar con Ramos? Y arriba está el tema del ariete…, ¿no necesita el Real Madrid un delantero centro?

El resultado es el de una plantilla con incertidumbre en muchos de sus jugadores, mal planificada y probablemente muy descompensada.

La portería blanca seguirá siendo un gallinero permanente. La primera patata caliente fue arreglar el “caso Casillas”. Una vez que Iker se marchó al Porto su sustituto ¿De Gea? tendrá durante mucho tiempo una sombra alargada que también afectará al trabajo del seleccionador español. Al primer error del sustituto de Casillas, puede arder el Bernabéu

La defensa empieza a acumular años: Pepe y Arbeloa parece que ya han dado sus mejores prestaciones, Varane juega y no juega. Coentrao no da el nivel del Real Madrid, Nacho es el reflejo de la situación de jugadores de cantera y Sergio Ramos está en una confrontación permanente con el presidente por su renovación.

¿Será suficiente el fichaje de Danilo? Para la liga española si, para Europa y partidos complicados me ofrece dudas. Y a partir de esto a rezar. Los jugadores de medio campo pivotan, nunca mejor dicho, en torno a Kroos y Modric –cuyos sustitutos no parecen existir- mientras a Isco y James se les enseña a defender y correr para atrás ya que los de adelante apenas retroceden de su posición natural. Khedira, Illarra, Lucas Silva apenas han contado y las salidas de Alonso y Di María han hecho más daño del previsto. Las alternativas ante una baja del alemán o del croata no parece que garanticen resultados adecuados o así lo ha pensado Mister Ancelotti esta temporada.

Y adelante a encomendarse a los chicos de la BBC y sobre todo a Cristiano para que mantenga sus números, que en un jugador tan físico como el portugués ya es mucho. Bale y Benzema son dos muy buenos jugadores pero, ¿es obligatorio que jueguen siempre los tres juntos?. ¿Lo han hecho porque Jese y compañía no son competencia o por decreto? ¿Es independiente el entrenador para optar por otras alternativas o realmente se le configura una plantilla con mucha calidad, pero desequilibrada y con significativas lagunas.

Con esta herencia aterriza Rafa Benítez en el Bernabéu. ¿Será capaz de quitarse esta pesada mochila que hereda antes de empezar la temporada? Como siempre, el tiempo será testigo del poder de Rafa Benítez para orientar al Real Madrid por una senda de cordura y planificación o para confirmar que, como años anteriores fichamos “cracks“ de relumbrón, somos un equipo muy publicitario, pero dejamos muchas lagunas deportivas sin cubrir que, a la larga, nos impiden lograr los éxitos que siempre ha logrado el Real Madrid pero que actualmente cada vez se logran con menor frecuencia