La máquina perfecta de Gregg Popovich

SAN-ANTONIO-SPURS

¿Cuántos años llevamos viendo a los Spurs ganar?, ¿Cuántas veces hemos pensado que ya eran demasiado “viejos”?, ¿Cuántas veces nos han dejado boquiabiertos? y, sobre todo, ¿Cuánto disfrutamos todavía viéndoles jugar?

San Antonio Spurs, el eterno equipo de Popovich. Este conjunto pasará a la historia de la liga como uno de los equipos más exitosos de todos los tiempos. Recordaremos las cifras, los jugadores, el staff técnico, y destacará en nuestra memoria esa manera de jugar al baloncesto, esa forma de dominar el deporte de la canasta.

El dos contra dos de toda la vida. Ese ha sido el secreto mejor guardado de los tejanos, y  quizás os preguntaréis ¿Cómo han marcado diferencias con algo tan sencillo? La simplicidad siempre ha sido una de las claves del éxito de los de Popovich. Teniendo a Tim Duncan, a Manu Ginóbili y a Tony Parker ¿Para qué complicarse más? Dos contra dos, cortes a canasta y tiradores abiertos ¡Qué fácil parece jugar al baloncesto!

El mérito del técnico jefe de los de San Antonio no reside en conseguir grandes talentos que puedan llevar el peso del equipo, sino en encontrar a los jugadores adecuados, aquellos que vayan a entender cómo y por qué se ha de jugar así y solo así. Cuando hablamos de basketball IQ (nivel de entendimiento del juego) y de los famosos intangibles, tenemos que hablar de los Spurs.

Popovich seguramente diría que el baloncesto es un juego sencillo, siempre que se entienda cual es el objetivo. El espectáculo no va con él, y las cifras le dan la razón. Meter la pelota en la canasta más veces que su rival debe ser el único objetivo. Esa ha sido siempre la meta de uno de los equipos más laureados de la historia.

La era Duncan o la era Popovich. Podemos denominar de cualquiera de las dos maneras estos casi 20 años de baloncesto en San Antonio. El entrenador ruso llegó a la franquicia tejana en 1996, mientras que The Big Fundamental lo hizo un año más tarde, como número 1 del Draft de 1997. Sus carreras han estado y estarán siempre ligadas, no se entiende el triunfo de uno sin la existencia del otro.

Desde la llegada de Duncan, San Antonio ha sido uno de los mejores equipos del campeonato. Entrar en Playoffs no ha sido considerado un logro, sino una obligación. 17 años seguidos (si contamos la presente temporada) disputando las eliminatorias por el título, 17 años rebasando cada campaña la marca de las 50 victorias (salvo en el lockout de la temporada 98-99). Cifras históricas que quedarán para siempre en el recuerdo de todos aquellos que hemos podido disfrutar con su juego.

Dice George Karl (ex entrenador de Denver Nuggets) que esta puede ser la última campaña de Tim Duncan en la liga. De ser así, el 21 de los Spurs, nos dejará en una temporada histórica.

El partido que disputaron ayer, en el Chesapeake Energy Arena de Oklahoma, los Thunder y los Spurs, cortó la mayor racha de victorias de la historia de la franquicia tejana. Nada menos que 19 triunfos consecutivos de los de Greg Popovich, que no perdían un partido desde el pasado 21 de febrero.

No creo que haya nadie en el mundo del baloncesto que piense que San Antonio no va a pelear por el preciado anillo. La temporada pasada fueron ellos quienes perdieron unas finales que tenían ganadas y este año quieren volver para resarcirse.

Si a la posible retirada de Duncan, le sumas el aroma a campeonato que se respira en el sur de Tejas, no se a vosotros, pero a mí se me ponen los pelos de punta.