La hora de los perdedores

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Puede sonar fuerte denominar así la fase que vivimos de la temporada NBA, pero verdaderamente estamos ante la hora de los perdedores.

Si uno mira la clasificación de la NBA puede observar cómo los últimos equipos de la misma -salvo los Wizards- están en clara tendencia perdedora. Alguno podría pensar que pierden por la misma razón por la que están abajo, porque tienen peor plantel, pero sinceramente creo que no.

Creo que los Pistons de Calderón no tienen un roster para plantarse en 2 victorias en 15 partidos después del All Star, creo que no es casualidad que la franquicia de Calde, igual que la de Orlando, Cleveland, Minnesota o Phoenix estén en menos del cincuenta por ciento en los últimos diez partidos.

Es peculiar el caso de los Magic, Wolves y los Cavs que tienen a sus mejores hombres lesionados. La vuelta de Big Baby Davis, Kevin Love y Kyrie Irving parece que no llegarán esta temporada y a muchos nos recuerda a la oportuna lesión que tuvo Wade en 2008 cuando dijo que se operaba para llegar bien a los Juegos de Pekín pero en realidad quería perderse el final de la regular season para optar a un número alto del draft. Ese año, los Heat eligieron a Michael Beasley con el número 2.

Los Cavs, una franquicia que se ha reconstruido a base de buenas elecciones del draft, pueden optar a un nuevo top-5 que les haría tener un roster joven y envidiable de cara a dentro de cinco años. Con Irving, Waiters, Zeller, Ellington o Speights más un joven llegado vía draft, los del Quicken Loans Arena pueden dar más, mucho más a sus aficionados.

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Kemba Walker

Lo mismo quieren los Magic que quieren un joven que haga olvidar a los de Orlando que sus estrellas se han marchado en menos de un año. Con Nelson rindiendo a su mejor nivel y una sólida pareja interior formada por Davis y Vucevic, los Magic suspiran por un tirador que recoja el testigo de los Redick, Anderson o Turkoglu, una vez parece que el turco no volverá a su nivel.quieren l

En Minnesota necesitan una buena elección que dé un poco más a un equipo que puede perder a Nikola Pekovic este verano. Con los problemas de Love con la directiva y la eterna lesión de Roy los de Adelman -aunque habrá que ver si él sigue el año que viene- necesitan un impulso.

Para los Bobcats tener el número 1 puede ser un marrón. Visto el ojo clínico de Jordan, casi mejor no tenerlo. Si lo tuvieran además se enfrentarían a uno de los peores drafts -según los entendidos- con las mejores elecciones. Ya sería mala suerte para ellos que les tocara el gordo en el peor draft, pero peor sería no tenerlo ni siquiera ahora.