La historia según Luka Doncic

La historia según Luka Doncic

Nació en Eslovenia, una pequeña república de la antigua Yugoslavia al final del pasado siglo cuando Michael Jordan reescribía la historia de la NBA. Relativamente cerca de su país natal nació el actual MVP de la NBA, Giannis Antetokounmpo pero sus historias en nada se parecen. A Luka Doncic nos lo metieron por los ojos tan joven que muchos quisieron verle caer al llegar a la NBA.

«No defiende», decían. «No puede jugar de base», «tendrá que defender al peor del otro equipo» e incluso, los más atrevidos vaticinaban que su tiro no era el mejor para la liga. Puedo admitir dos cosas sobre su persona: no esperaba este impacto en la liga hasta, por lo menos, su tercer-cuarto año pero si hubiera podido elegir a uno de los cuatro picks del draft, no habría dudado en vestir a Doncic con los colores de mi equipo.

DeAndre Ayton podía ser muy bueno. Marvin Bagley, Trae Young, lo mismo pero el esloveno llegaba de varios años compitiendo en la élite del baloncesto europeo y aterrizó en el Draft con el MVP de la Euroliga y de la ACB bajo el brazo mientras el resto de su generación solo se había fogueado con otros atletas de su edad. Igual había que tener paciencia con él pero era la elección adecuada.

Así lo vieron los Mavericks que movieron hilos para que el último año de Dirk Nowitzki, la afición de los Mavs tuvieran ya en casa el relevo del alemán. A medio año llegó Kristaps Porzingis para juntar el dúo más atractivo de la NBA en los próximos años. No sabemos si el llevarán otro anillo a Texas pero lo cierto es que los Rick Carlisle han pasado de ser un equipo con jugadores sobrepagados -Harrison Barnes o DeAndre Jordan- a ser el segundo equipo de mucha gente porque todos se preguntan lo mismo: ¿Dónde está el techo de Luka Doncic?

El pasado domingo pude volver a ver a Giannis Antetokounmpo en acción en Indiana y es impresionante todo lo que hace. Porque te mete tres triples que cuando vuelan hacia el aro piensas «mejor que tire a que penetre» pero los acaba metiendo. Pero ayer Doncic nos dejó rotos a absolutamente todos. Cuando los Spurs llegaron a 14 puntos en el American Airlines Arena, él llevaba 15. Se sentó en el banquillo en el primer cuarto cuando apenas quedaban unos segundos de juego porque estaba completando su segundo mejor cuarto en la NBA con 17 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias…¡en 11 minutos de juego!

Es tan bueno que hasta LeBron James se ha rendido ante él. Primero jugando contra él y luego viéndole a través de la televisión derrotando con una actuación magistral a los San Antonio Spurs. Doncic completó ayer su 15º triple-doble en la NBA con el décimo rebote a pocos minutos del final al que sumaría poco después el 11º en una penetración que falló y capturó su propio rebote. Anotó cuatro triples -de seis- en los primeros 11′ de juego con una facilidad pasmosa y lo mejor de todo es el amplísimo abanico de posibilidades que ofrece desde la bombilla cuando le hacen el bloqueo. Hay jugadas de dos bloqueos para que se coma el aro, abre al pop, sigue el roll y tiene ojos en todos lados. Anoche sobre la bocina del tercer cuarto y cuando cuatro jugadores de los Spurs le cerraban para evitar su último tiro sacó un pase de la más absoluta nada para que Justin Jackson anotara solo de tres.

También dejó una asistencia de esas que Kevin Love nos ha hecho ver normal pero no lo son. Coge un rebote, amasa la bola medio segundo mientras levanta la cabeza y casi sin haber controlado el balón, pase de béisbol a la carrera de Finney-Smith que aprovecha el regalo para una bandeja. Los Dallas Mavericks pueden ser el equipo más atractivo de la NBA en este momento por delante de los angelinos porque tienen a Porzingis de vuelta y sano y, sobre todo, porque tienen a Luka Doncic completamente desatado. Anoche inscribió su nombre en la lista de menores de 20 años con triples-dobles anotando 40 o más puntos. Solo estaba LeBron James ahí. 

El que se iba a pegar un tortazo en la NBA, sí.