La curiosa historia del debut en la NBA de Aaron Jackson

La curiosa historia del debut en la NBA de Aaron Jackson

Muchos de los aficionados españoles de la NBA recordarán a Aaron Jackson por sus mejores años en Bilbao comandado a los Hombres de Negro del Bilbao Basket que fueron subcampeones de la NBA. Tras jugar en Miribilla, el base hizo las maletas rumbo Moscú y tras llevarse algún que otro título -entre ellos una Euroliga- se marchó a China a jugar en la CBA. Concluida su primera temporada en el país asiático, Jackson hizo su debut en la NBA, el sueño de toda una vida.

Jugó 34′, anotó 8 puntos, capturó 3 rebotes y repartió una asistencia con los Houston Rockets pero lo mejor de la historia viene antes ya que ayer se supo cómo se fraguó ese fichaje. El ex del Bilbao Basket se encontraba en Los Angeles viendo un partido entre Rockets y Lakers y fue visto por la gerencia de los Rockets que le habían tenido en cartera en los últimos años.

Tras una noche típica en LA según el propio Jackson -bebiendo y fumando- tuvo una resaca muy curiosa que acabó con unas zapatillas de Trevor Ariza y un buen debut en la Regular Season de la NBA.

«¿Puedes jugar mañana?» Le preguntó el agente según admitió Jackson en un podcast. «Nate, estoy de resaca», le respondió. «Los Rockets, ya sabes que llevan tiempo siguiéndote. Quieren saber si quieres jugar con ellos los playoffs». Dicho y hecho. Ese mismo día y con una resaca an la que Aaron Jackson bebió todo el agua que pudo, se metió en el jet privado del propietario de Houston camino de Sacramento.

Cuenta cómo llegó al gimnasio al día siguiente y Trevor Ariza -que no iba a jugar- le preguntó si quería usar sus zapatillas porque Jax no tenía las suyas. Usó las zapatillas del tirador, unos pantalones que le quedaban grandes y se puso a jugar. En la postemporada, tuvo un rol marginal en la rotación de Mike D’Antoni.