Kemba Walker ejecuta a unos Heat sin corazón

Michael Jordan tendrá motivos para sonreír esta noche. El propietario de los Charlotte Hornets vio cómo sus chicos se levantaban ante la adversidad de la baja de Nico Batum para igualar en Charlotte y ante su gente una eliminatoria que tenían muy cuesta arriba. Anoche, Kemba Walker anotó 11 de los últimos 13 puntos de los entrenados por Steve Clifford y fue el azote de unos Heat sin corazón que tuvieron a tiro dejar a los Hornets prácticamente fuera y que fueron arrollados por el huracán Kemba.

Lo cierto es que Miami comenzó el partido enchufadísimo. Tras caer en el tercer partido, los de Florida salieron con la lección bien aprendida y las primeras ventajas fueron suyas de la mano de Deng y Dragic. En el otro lado, cómo no, Kemba achicaba agua como podía para acabar con siete puntos el primer parcial, que dominaron los Heat por 19-26 con otros tantos puntos de Luol Deng y Goran Dragic. Entonces aparecieron los Hornets.

Tras permitir que Miami anotara 11 de 22 en el primer cuarto, los de Carolina del Sur apretaron atrás con una agresividad defensiva que dejó a los Heat recibiendo golpes sin saber de dónde le caían. Firmaron un 3 de 19 en tiros en los segundos doce minutos y el parcial, claro, fue local. Tras tener Miami una máxima de +10 (19-29 y 21-31), los Hornets pincharon hasta el 48-37 antes de la última posesión de la primera mitad que fue para los de Spoelstra.

El tercer cuarto fue un reparto de golpes donde Charlotte repartió primero (57-39) pero Miami se levantó después (60-59). Fueron minutos donde reinó el caos inteligente de los Heat y donde Udonis Haslem y Josh Richardson se ganaron un crédito -el base por las cinco faltas de Dragic- que acabaría por costarle el partido a los suyos. Los últimos minutos del choque fueron un show de Kemba Walker que no solo estaba siendo el mejor sino que se sabía el mejor, se sabía superior. Destrozó a Richardson por los cuatro costados y los dos puntos que no llevaron su sello llegaron gracias a los muelles de Courtney Lee que le permitieron rescatar para los suyos un rebote ofensivo tras una desastrosa decisión de Walker.

Entre tantas, Miami sufrió por una actitud indolente cuando el partido se decidía. Con Haslem en pista, los de Spoelstra perdían una variante en ataque y si los Heat llegaron al minuto final con opciones fue por la vieja guardia. Wade y Johnson cogieron las riendas y cuando las soltaron -triple de Richardson yendo tres abajo- el equipo descarriló. Se debió señalizar falta de Lin a Deng en el rebote de esa jugada y el choque habría sido muy diferente pero lo cierto es que la actitud deja a Miami con la sensación de que será difícil tener más a mano ganar en Charlotte contra un equipo donde solo Kemba jugó el final del partido en ataque.