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A lo largo de su carrera, Michael Jordan desafió las expectativas demostrando un carácter indomable. Sin embargo, en un evento especial celebrado en Italia, Michael trasladó su amor por el juego a un pequeño pabellón donde rompió los límites del baloncesto (y también un tablero).

Recién acabada su primera temporada en Chicago, Jordan viajó a Trieste (Italia) y ofreció a los aficionados al baloncesto de esa ciudad costera el mismo estilo de juego agresivo que había entusiasmado a los seguidores de su país. Para Jordan era simplemente otro partido, pero quedó marcado por un hecho que ninguno de los presentes olvidará jamás.

El tablero estalló y había cristal por todas partes. Empecé a mirar sus ojos, sus orejas, buscando trocitos de cristal”, recuerda Howard White, vicepresidente de Jordan Brand. “En aquel momento fue algo bestial. Estábamos un poco asustados, porque no sabíamos dónde había ido a parar el cristal. Estaban jugando y sucedió. No recuerdo ningún otro momento en el que tengas la sensación de que ha sucedido algo sobrenatural, pero con el paso del tiempo te das cuenta de que aquello fue algo extraordinario. Para MJ, en cambio, fue un momento más del juego”.

Las estadísticas nos dicen que Jordan anotó 30 puntos esa noche, pero lo que no muestran es ese momento clave que ya forma parte de la larga lista de legendarias actuaciones y del encanto de Jordan a nivel mundial. Las nuevas combinaciones de colores de las AJ XXXI “Shattered Backboard” y de las AJ 1 “Shattered Away” celebran este histórico momento de la carrera de Michael Jordan y nos recuerdan su capacidad de desafiar continuamente las expectativas.

AIR JORDAN XXXI “FINE PRINT”

El baloncesto siempre fue mucho más que un simple juego para Michael Jordan. Fue alegría. Fue dolor. Lo fue todo. A veces, fue un lugar donde refugiarse de los golpes de la vida.

En todos los contratos que firmaba Michael se incluía una cláusula de “Amor por el juego”. Esta cláusula le permitía jugar cuando, donde y contra quien él quisiera, una condición innegociable para Michael, a diferencia de otros deportistas a los que normalmente se les prohibía por contrato realizar actividades extracurriculares que pudieran provocar lesiones. Por descontado, Michael disfrutó a menudo de este privilegio. En sus primeros viajes a Oregón para reunirse y colaborar con Nike, buscaba el parque más cercano y organizaba partidillos informales. No importaba si era el séptimo partido de la final o algo informal. Cuando Michael jugaba, jugaba para ganar.

Los colores de las Air Jordan XXXI “Fine Print” se inspiran en la tinta y el papel del contrato, y en la suela de las zapatillas podemos ver reproducida la firma de Michael tal como hubiera aparecido en dichos contratos.

AIR JORDAN XXXI “BANNED”

El desafío es uno de los motivos del éxito de Michael Jordan. A lo largo de su carrera, el campeón se enfrentó con obstáculos tales como lesiones, varias derrotas o enfermedades, y siempre los superó para acabar consiguiendo lo inesperado. Y mientras lo hacía, redefinió la relación del baloncesto con la moda, la conexión del deporte con la contracultura juvenil y el potencial creativo del juego.

Cuando las zapatillas de Jordan se pusieron a la venta durante su primera temporada como novato, se hicieron evidentes para todo el mundo algunos de los rasgos más audaces e innovadores de su inspirador. Los colores negro y rojo infringían la política de vestuario de la liga, lo cual provocó que los directivos enviaran una severa carta y sancionaran con multas de 5000 $ cada vez que el jugador utilizaba las zapatillas en la cancha. “En aquella época, si sabías alguna cosa de Nike… Nike tenía esta especie de comportamiento rebelde”, recuerda el vicepresidente de Jordan Brand Howard “H” White, en referencia a los atletas y tenistas patrocinados por la marca del logotipo Swoosh. “Esas Jordan, esos colores de las Air Jordan I, de alguna forma provocaron ese alcance universal”.

Las zapatillas representaban ese carácter tan diferente que él mostraba en la cancha de baloncesto”, añade Larry Miller, presidente de Jordan Brand. “Michael ignoró las reglas que establecían la forma en que se supone que debes jugar a este deporte, y las zapatillas hicieron lo mismo con lo que se supone que deben ser unas zapatillas de baloncesto… Incluso los no aficionados al baloncesto sabían que existían esas zapatillas, y eso se convirtió en el catalizador de dónde nos encontramos actualmente”.

Las Air Jordan I marcaron la pauta para el futuro tanto de Jordan como de su marca homónima, yendo más allá de la cancha y llegando a un amplio sector de la sociedad, incluso a los skaters, como recuerda White. “Simplemente no puedes inventarte estas historias”, explica. “Si alguien te dice, ‘Oye, vamos allá. Coge la pluma y el lápiz y dibújalo como tú quieras’, probablemente no lo dibujarás de la forma en que salió”.

Las Air Jordan XXXI representan un equilibrio entre el tradicional rendimiento de Jordan Brand y su estilo trascendente: soporte ligero para los jugadores que más saltan del mundo, como Russell Westbrook, y destacados detalles en los materiales que emanan sensibilidad cuando se utilizan fuera de la cancha.

Las zapatillas presentan por primera vez un empeine de cuero con tecnología Flyweave que incluye unos cuantos elementos emblemáticos de Jordan, reintroduciendo el logotipo original “alado” de las Air Jordan y un sutil logotipo Swoosh, que no aparecía en unas zapatillas de Jordan desde las Air Jordan I y que aparece por primera vez junto al logotipo Jumpman. Y con la combinación de colores de las Air Jordan XXXI se rinde homenaje a la historia de la “prohibición”.

“Creo que el espíritu que representan estas zapatillas es una sensación de desafío. Ya sabes, ves el poster de MJ haciendo un mate con su cadena dorada, suspendido en el aire durante una eternidad y desafiando la ley de la gravedad, llevando las Air Jordan I. Simplemente no puedes dejar de mirarlo”, explica el diseñador de Jordan Tate Kuerbis. “Pienso que rediseñar y transmitir esas sensaciones a unas nuevas zapatillas era un desafío, pero incorporar esa cualidad casi mágica era algo que queríamos hacer”.

Con las indicaciones del propio Jordan, las Air Jordan XXXI también siguen con la tradición de amortiguación de perfil bajo. “Necesitaba sentirse en contacto con el suelo, eso era básico para él”, recuerda White sobre el origen del deseo de Jordan de tener unas suelas bajas. Por lo tanto, las Air Jordan XXXI incorporan la tecnología FlightSpeed con una unidad Zoom Air en todo el pie que mejora la sensación en la cancha, la sensibilidad y el soporte lateral. “Queríamos centrarnos sobre todo en el impulso en la parte delantera del pie, de modo que cuando aterrices se active tanto FlightSpeed como la unidad Zoom Air”, señala Kuerbis.

LOS BOCETOS DEL DISEÑO DE TATE KUERBIS

“Con las Air Jordan XXXI celebramos los riesgos y los triunfos de la carrera de Michael, además de preparamos para un futuro de continuas innovaciones”, explica Larry Miller. “La historia de Jordan Brand es un testimonio del imperecedero capital cultural de Michael y de su innegable historial de alto rendimiento”.