Isaiah Thomas, The King in the Fourth

Isaiah Thomas, The King in the Fourth

Las mejores esencias se guardan en frascos pequeños, dicen. En este caso, el protagonista salió de una lata de conservas. Va de verde y por su aspecto podría asemejarse a un guisante pero su talento y carácter prevalecen y hacen de él un gigante. Isaiah Thomas, IT4, por supuesto. 

Tirando del hilo nos cuadraría nombrarle el sucesor de Earl ‘Lentejita’ Boykins pero, aunque pueda haber heredado ese lugar a nivel mediático, es mucho más que eso. Lo cierto es que el bueno de Earl compartía con Isaiah Thomas poco más que ser el bajito de la liga y lo que conllevara, pues el papel que tuvo en sus diferentes equipos fue bueno pero siempre secundario. Su trayectoria NBA fue dilatada pero su físico (10 centímetros menos que Thomas y menor musculatura) le complicaba aún más la posibilidad de destacar.

Hablemos de Isaiah Thomas pues; tenemos que hablar de Isaiah. Lo que parecía en un principio ser uno más a añadir a la lista de los jugadores más bajos de la NBA con su 1.75m, se ha convertido en una de las mayores realidades. Elegido en el puesto número 60 – el último-del draft del 2011, ni siquiera su estatura parecía llamar la atención pues su amigo Nate Robinson copaba ese perfil por aquel entonces. Recaló en unos Sacramento Kings que vagaban por el desierto (a día de hoy parecen seguir sin conocer su rumbo) lo que inicialmente tampoco ayudaba. Sin embargo, esas circunstancias quizá sí contribuyeron a que tuviera protagonismo y minutos y la poca presión pudo servirle para ir adquiriendo confianza. Las buenas actuaciones fueron acumulándose y poco a poco se le empezó a tener en cuenta.

Logró ser el primer jugador elegido en el último puesto del draft en ganar un premio Rookie del Mes. Su meritorio papel le llevó a finalizar el año en el Segundo Mejor Quinteto de Rookies de la NBA y séptimo en la votación a Rookie del año.

Junto a DeMarcus Cousins conformaba una de las parejas más estrambóticas y divertidas de ver. Ambos mostraban buenos números que sin embargo no se traducían en victorias.

isaiah-sacTras tres temporadas, en un nuevo giro para reflotar la franquicia, los Kings traspasaron al base nacido en Washington en verano de 2014. En su último año, Thomas fue el jugador con más minutos promediando 20 puntos y 6 asistencias por partido. Ya era un jugador notable y visto en perspectiva, el traspaso no pudo ser más desafortunado para las dos partes. Al menos, en primer instancia.

Mientras los Kings siguieron por la senda del desastre, Isaiah recaló en unos Phoenix Suns incomprensiblemente repletos de bases. Goran Dragic, Eric Bledsoe –entre otros- aparecían como competencia. Casi nada. Sin ser un equipo especialmente ganador, Isaiah veía desde el banquillo como su ascendente carrera no sólo no se relanzaba sino que perdía ritmo. Aportando buenos números desde el perfil de sexto hombre creyó conveniente un nuevo cambio y que en Phoenix se las apañarían sin él con tanto base de calidad.

Y así fue. Pocos meses después, los Suns aceptaron traspasar a Thomas a los Boston Celtics, un equipo en horas bajas pero con más oportunidades para él y que atisbaba un mayor potencial. Los de Massachusetts se encontraban en pleno proceso de reconstrucción tras el exitoso periplo con el Big Three (Pierce, Garnett y Ray Allen). Incluso en ese mismo periodo de traspasos los Celtics vendieron al heredero de la capitanía del equipo, Rajon Rondo, a los Dallas Mavericks. Para rematar la faena, el último líder que podía quedar en el Garden, Jeff Green, también fue traspasado pocas semanas después.

En este contexto llegó Isaiah Thomas a Boston. Prácticamente un proyecto que empezaba de cero. Todo era nuevo. Salvo una (importante) excepción: el entrenador Brad Stevens. Tras la marcha de Doc Rivers, el técnico procedente de la Universidad de Butler asumió con tan sólo 36 años la reconstrucción de una de las franquicias históricas de la NBA. En Boston sabían que si tenían paciencia, algo bueno podía llegar. Y la tuvieron.

isaiah-phxDesde la salida del Big Three los Celtics caían en picado y el episodio que acabó con Rondo fuera terminó de empeorarlo. Sin embargo, una vez hecha limpieza total y coincidiendo casualmente con la llegada de Isaiah el equipo empezó a repuntar y ver la luz. Tras su paso por Phoenix llegó con el cartel de sexto hombre y en ese rol participó en su primera temporada en Boston. Fue ahí, en cambio, donde encontró su lugar.

Partiendo desde el banquillo, compañeros y entrenador le hicieron sentir importante. Así, su aportación subió y fue decisiva para que los Celtics dieran un vuelco a su trayectoria (22 victorias en los últimos 34 encuentros de liga regular) y lograran meterse en playoffs en la séptima plaza del Este. Allí, en la postemporada, el subidón no pudo mantenerse. Se toparon con un hueso duro de roer, los Cleveland Cavaliers, que acabarían por la vía rápida (4-0) con el sueño celtic y posteriormente alcanzarían las Finales. Por su parte, Thomas fue segundo en las votaciones de Mejor Sexto Hombre del año.

Pero el paso ya estaba dado. El cambio de mentalidad ya se había producido y la temporada siguiente se vislumbraba con otra cara. La cara de Isaiah Thomas. La cara de Brad Stevens. Los Celtics habían vuelto.

Al año siguiente la ilusión se mantuvo y el inicio de temporada no pudo ser más esperanzador. Isaiah tomó el mando indiscutiblemente siendo no sólo ya titular sino el segundo jugador con más minutos. Y ese papel se lo ganó a pulso. Con 22 puntos y 6 asistencias por partido lideró a su equipo hasta la quinta posición de la Conferencia Este. Sus actuaciones no pasaron desapercibidas y en Febrero de 2016 fue seleccionado como reserva para el All-Star Game. Se convirtió en el jugador escogido en el puesto más bajo del draft en ser All-Star desde que el draft tiene dos rondas. El talentoso bajito al que la NBA parecía quedar grande en un inicio, se había colado entre la élite del baloncesto mundial.

La temporada de Isaiah continuó por la misma senda. Logró un premio al mejor jugador de la semana en la conferencia Este en Febrero y en playoffs se superó. Los Celtics empezaron con un 2-0 en contra frente a Atlanta pero en el tercer partido Thomas batió su récord de anotación y gracias a sus 42 puntos lograron la victoria. En el siguiente encuentro IT también destacó con 28 puntos que sirvieron a los Celtics para empatar la eliminatoria. Sin embargo, no avanzarían más y volvieron a caer eliminados en primera ronda por 4-2.

Pese a esas dos eliminaciones consecutivas en primera ronda de playoffs, los Boston Celtics se habían thomas-csganado el respeto de la Conferencia y ya eran un equipo a tener en cuenta. El trabajo y la mentalidad de grupo, un entrenador con fundamentos y un líder al que seguir eran motivos suficientes para que la afición verde soñara con algo más.

La temporada 2016-2017 comenzó un tanto irregular para los Celtics. Pero Isaiah era la estrella indiscutible y tanto el entorno como él mismo confiaban en sus capacidades. Y no ha defraudado. El equipo empezó a coger velocidad de crucero y Thomas capitanea la máquina. Desde que cogió el timón de la franquicia no lo soltó y no hay quien le pare. Está desatado y a día de hoy (marzo) se sitúa segundo (!) en el ranking de máximos anotadores con 29.4 puntos por partido (sólo superado por Russell Westbrook , 31.9 ppp). Además, los Celtics son líderes de la Atlantic Division y segundos del Este. Su última hazaña: ganar a los Warriors en Golden State. Poca broma.

Con estos datos es evidente que la temporada de Isaiah Thomas como la de los Celtics está siendo maravillosa. El base se ha colado en el top de anotaciones de la franquicia en diversos

registros. Una de las actuaciones más destacadas se produjo el 30 de Diciembre frente a los Miami Heat donde superó su marca anotadora con 52 puntos y batió el récord de puntos en un cuarto de la franquicia sumando 29 en el último (marca previa -24pts- establecida por Larry Bird). También elevó su máxima número de asistencias en un partido hasta las 15. Todo esto le llevó nuevamente el partido del All-Star disputado en New Orleans, como no podía ser de otra forma.

Ese récord de anotación en un cuarto inició una tendencia que ha continuado y es uno de los titulares de la temporada. Isaiah Thomas es el rey del 4º cuarto y así ha sido bautizado: The King in the Fourth. Cuando se deciden los partidos es cuando él se siente a gusto y cuando está desplegando todo su potencial. Se ha ganado ese apodo a base de actuaciones decisivas, le gusta y lo hace saber incluso haciendo el gesto de señalarse la muñeca cuando llega su hora.

En definitiva, Isaiah Thomes se encuentra en el mejor momento de su carrera y el equipo le acompaña. Cuando fue elegido en el último puesto del draft sabía que no lo iba a tener fácil y que tendría que trabajar muy duro para que la gente no se centrara en su físico. Y lo ha conseguido. A base de talento y pundonor ha hecho que público, compañeros y rivales se olviden de su corta estatura y lo vean como uno de los grandes de la liga. Sí, porque quien a simple vista pareciera uno más del interior de la lata de guisantes, le ha dado un cambio y se ha transformado en lo que aparece fuera: un gigante, verde, como el orgullo celtic.