Indiana se lleva un partido vital y se aferra al playoff

Indiana se lleva un partido vital y se aferra al playoff

Los Indiana Pacers se jugaban la vida y lo demostraron con una segunda mitad primorosa liderada por otra exhibición de Paul George -18 puntos en el tercer cuarto-. Tuvieron que remontar 19 puntos (45-26 en el segundo cuarto) y lo hicieron gracias a su estrella y a un actor invitado –Lance Stephenson– que levantó de su asiento a los asistentes nada más salir al parquet. Lleva menos de una semana de vuelta en Indiana y el jugador de Brooklyn sentó ayer a Monta Ellis en el cuarto decisivo del partido antes de anotar la última canasta en juego del mismo, la que desencadenó una tangana con PJ Tucker y DeMar DeRozan que Stephenson pudo evitar. 

Indiana comenzó el partido perdiendo ya desde el vestuario. No se pondrían por delante hasta el tercer cuarto y es que empezaron con un 18-7 para los canadienses que maquillaron hasta el -8. No dejó de ser eso, puro maquillaje. Comenzaron el segundo cuarto con un triple (+11) y así acabó tras una canasta de Monta Ellis sobre la bocina pero en los doce minutos que mediaron pasaron muchísimas cosas. Toronto se fue de 17, Indiana recortó tímidamente y, de la nada, los Raptors bordaron tres jugadas para irse de 19. Todos los rebotes, rechaces y demás eran canadienses y los Pacers solo podían verlas venir.

Hasta el tercer cuarto. Paul George se dejó la camiseta amarilla en el vestuario y se puso la capa de Superman. Anotó 6/8 en tiros de campo con 3/3 en triples incluyendo un 3+1 desde la esquina para 18 puntos y un 24-37 en el tercer acto. En el otro lado, DeRozan sumó 16 puntos para los Raptors tratando de apretar el choque ante la deriva general de sus compañeros. Un triple de Jeff Teague le dio la primera renta a Indiana y a pesar de DeRozan, llegaron por delante al último, 77-75.

Un 11-2 de salida de Indiana acabó con el choque. Toronto consiguió ponerse por debajo de la barrera de los 10 con un triple de Carroll a falta de 1:40 pero de ahí al final, llegó un 11-0 coronado con la tangana tras la canasta de Lance Stephenson y se acabó con reproches y casi puñetazos. ¿Por qué? Porque hay una norma no escrita que dice que cuando un equipo gana por 10 o más no hay que atacar en la última posesión del partido y Stephenson anotó una bandeja que no gustó a Tucker, DeRozan y Joseph.