Hey Lance, shut up

Ayer vivimos una exhibición en el Tour de Francia, una auténtica e impresionante exhibición. Hasta que llegó el de siempre a quitarnos el caramelo. Cuando todavía nos llevábamos las manos a la cara viendo y volviendo a ver en versión gif el impresionante hachazo de Chris Froome a Nairo Quintana, el mayor fraude de la historia del ciclismo reciente vino a joder la tarde. Y perdón por la expresión.

lance-armstrong-3 lance-armstrongQué podemos esperar de un hombre que gana haciendo trampas siete veces el Tour y todavía hoy luce en su bio que lo ganó 7x. Pues tonterías, claro. Como de su ambición, de su espectáculo y de su labor social, me llevé una gran decepción cuando Armstrong confesó delante de Oprah y de medio mundo que se copaba, que su equipo se dopaba. Su equipo, por cierto, le tenía entre la espada y la pared y es que si Lance no hubiera dicho lo que dijo con Oprah, los testimonios de sus coequipiers le habrían hundido un poco. Tuvo la mínima decencia de salir a dar la cara. Ni se inmutó cuando admitió sus trampas. Daba miedo.

Ayer Lance utilizó su twitter, fue el primer perfil que seguí desde el mío aunque hace tiempo que le di al merecido unfollow, para poner en duda la victoria de Froome ante los 3,84 millones de personas que le siguen. Es de broma, sí. El mayor tramposo de la historia del ciclismo, el que lideraba a un grupo de puestos y estuvo a punto de destruir un deporte precioso como el ciclismo es capaz de poner en duda una exhibición como la de Froome.

Tyler Hamilton y Lance Armstrong
Tyler Hamilton y Lance Armstrong
Lance Armstrong y George Hincapie
Lance Armstrong y George Hincapie

Acertó Lance al sacir que probablemente no era él el más apropiado para poner en tela de juicio la exhibición de Froome. No, Lance no lo eres. Tu ex compañero Tyler Hamilton relata en su libro cómo, de manera totalitaria, ejercías tu poder en el Postal. Casi arruinas la carreras de Andreu, un gregario del Postal que salió huyendo, porque decía que habías admitido en Indiana que te dopabas, algo que tú negabas hasta la saciedad. En el documental ‘La Mentira de Lance Armstrong‘ se te ve mintiendo tranquilamente a la prensa. Y no me vale que todos lo hacían. Tu mezquindad hizo que los que no pasaban por el aro tuvieran que dejar la bicicleta o conformarse con acabar el Tour en tres horas más que tú. Porque tú ibas a tope.

Lance como ciclista fue una mentira. Como persona no sabemos cómo es pero lo que sí tengo claro es que para siempre perdurará su legado. Si has llegado hasta aquí, puedes colaborar con la Livestrong Foundation aquí.