Gracias, Calde

Gracias, Calde

Pasaban los días de agencia libre y más allá de que José Manuel Calderón no tenía equipo, el miedo era que ni siquiera había rumores sobre su futuro. Hace un año, Dwane Casey le reclutó para los Detroit Pistons conocedor de todo lo bueno que el veterano base de Villanueva de la Serena iba a aportar a su joven roster.

Calde se retira con 38 años y un puñetero what if que va desde la Final de los Juegos de 2008 que no pudo jugar por lesión -a saber si nos habrían ganado con él- hasta el puñetero aleteo del efecto mariposa que le dejó sin anillo por una lesión de Kevin Durant. Porque ese anillo lo iban a ganar los Warriors con o sin él y Calde se lo merecía como pocos. Una pena.

A menudo hablamos de los Gasol en la NBA porque son los primeros hermanos en ganar las Finales de la NBA y también nos acordamos de Ricky Rubio y hasta de los que ya no están -Rudy Fernández y Sergio Rodríguez- pero no pocas veces el base extremeño cae en el olvido. José Calderón es un mito de la franquicia campeona de la NBA, los Toronto Raptors y la primera vez que visitó el Air Canadá Centre con otros colores, los aficionados de Toronto le hicieron sentir en casa. Por algo sería.

Su carrera tiene dos partes muy diferenciadas. En la primera se le conocía poco más o menos que como un One Club Man si esto fuera fútbol porque no se imaginaba a los Raptors sin Calderón ni a él sin los Raptors. Vince Carter puso a los canadienses en el mapa pero Chris Bosh no fue mucho menos que Vincanity en sus años en El Norte. Allí estaba Calde con él. Incluso jugó el famoso partido del Staples Center del 22 de enero de 2006. De aquella manera pero podrá contar a sus nietos que estuvo allí el día que Dios volvió a disfrazarse de jugador de baloncesto. Con la camiseta de Toronto se convirtió en el primer español en ganar un partido de playoffs después de varios intentos fallidos de Pau Gasol con Memphis.

Tras salir de Toronto (8 temporadas, 525 partidos; 10 puntos y 7,2 asistencias de media), Calderón jugó para otras seis franquicias desde 2013 hasta 2019. Para más inri, formó parte de Memphis Grizzlies, Chicago Bulls y de Golden State Warriors durante una hora. La franquicia que ganaría el anillo ese mismo tenía preparada su camiseta con el 8 que lució en sus días por la Bahía Monta Ellis pero Calderón acabó en Atlanta, en un contender mucho menos contender.

Se perdió el Oro del Eurobasket de 2009 después de ganar el Mundial de 2006 y de perder la final de Madrid dos años antes. Tampoco pudo jugar la final de Pekín aunque los compañeros quisieron que lo hiciera con el choque ya decidido y otra maldita lesión le hizo perderse el Mundobasket de 2010 donde iba a ser uno de los líderes de la selección en su intento por reconquistar el Mundial.

Con 38 años y una dilatada carrera en la NBA, Calderón colgará las zapatillas con tres medallas olímpicas, un oro en el Mundial de 2006 y cuatro preseas más en competiciones continentales con España incluyendo el oro de 2011 que sirvió para quitarse la espinita de cuatro años antes en Madrid.

Es el único español en el mítico club del 40-50-90 gracias a una muñeca de seda que le llevó su trabajo. Tras un periplo sobresaliente en Vitoria aterrizó en Canadá y su primera temporada presentó un 16% en tiros de tres lo que le hizo meter horas de más para ser una amenaza. Y lo fue.

En la 2007-08 anotó más del 90% de tiros libres, el 40 desde la larga distancia y el 50 en tiros de campo. Al año siguiente promedió un .497 en tiros de campo quedándose a nada de repetir en el club con un impresionante 98% en tiros libres a lo largo de toda una temporada. Anotó 151 de los 154 que intentó lo que le inscribió en el libro de los récords de la mejor liga de baloncesto del Mundo.

Durante su carrera en la NBA, ha jugado con Chris Bosh, Kobe Bryant, Dwyane Wade, Carmelo Anthony, LeBron James o Dirk Nowitzki, varios de los mejores jugadores de la última década. Precisamente Flash elogió a Calde cuando compartieron vestuario en los Cavaliers.

«Pone calma. Siempre ha sido una válvula de escape para su equipo. Odiaba enfrentarnos a él porque nunca pierde el balón, no arriesga un pase y lleva tiempo demostrando que es capaz de meterlas de lejos. Tenerle es bueno para nosotros. Aporta estabilidad en su posición, en el grupo y en el equipo«, dijo.

LeBron también quiso hablar del base que en sus 16 primeros partidos como titular en The Land sumó un 14-2 de balance: «»Lo primero que quiero decir es que, si tienes algo de memoria, Calderón siempre ha estado entre los destacados en el ratio asistencias-pérdidasEs genial tener a alguien así como inicio de tu ataque». 

Calde se marchó sin hacer mucho ruido con una entrevista al diario AS desde Nueva York con la temporada ya empezada. Comienza una nueva vida en la NBPA y solo podemos desearle lo mejor. Se lo merece. 

Gracias, Calde. Por tu tiro libre en 2006, por tus bandejas, por tus triples, por tu manejo, por tu ejemplo, por ser Míster Catering y siempre, siempre, siempre, por tu amabilidad.