Utah despide con honores a Gordon Hayward

“Después de siete años en Utah, he decidido unirme a los Boston Celtics”. Se acabó el culebrón Gordon Hayward tras un 4 de julio más que entretenido. Un año más, el gran día de los Estados Unidos estuvo marcado por la decisión de una estrella de la NBA que eligió, en este caso, cambiar el Oeste por el Este y reencontrarse con su mentor.

Gordon Hayward jugará en los Boston Celtics después de la semana más dura de su vida según él mismo comenta. El jugador de Indianápolis se reunión con Miami Heat, Boston Celtics y los Utah Jazz -incluyendo a Ricky Rubio que viajó expresamente para ello- y se decantó por los verdes donde le entrenará, como en Butler, Brad Stevens.

El jugador utilizó, igual que Durant hace un año, The Players’ Tribune para anunciar la decisión y es que quería que los fans de Utah lo supieran por él y no por Wojnarowski o Charania. El título “Thank You Utah” dejaba claro que Hayward dejaría Salt Lake City pero tuvo que leerse mucho hasta llegar al punto de los Celtics.

Hayward quiso agradecer a los Jazz los siete años. Tiró de tópicos -él mismo lo dijo- de que llegó siendo un niño. Con 20 años y desde Indianápolis conduciendo -más de 2,000 km- para ir con su padre. De esta manera, se acabó la era del babyface en Salt Lake City.

Firmará cuatro años con los Jazz por 128 millones dólares según adelantó Charania minutos después del anuncio y completará un roster de los Celtics que ahora sí, está obligado a plantar cara a LeBron James.