Good luck, Rockets

Good luck, Rockets

La temporada de los Houston Rockets terminó poco más o menos que como el rosario de la aurora. A los malos resultados deportivos les seguirá el más que probable segundo MVP de James Harden que quedará para la historia pero el verano se presento movidita en el Moneyball de los de Texas. El equipo quiere quitarse de encima a Chris Paul y va a ser muy difícil engatusar a alguien.

Y sí, digo engatusar porque el nivel del base de Wake Forest es más que notable a su edad pero su contrato ha acabado evidenciando el error que supuso la renovación por parte de la franquicia como algunos pensamos en su momento. Chris Paul hace tiempo que no es tan decisivo como el suculento contrato que le firmaron Morey y sus colegas.

Ha promediado 8 asistencias por partido, el tercer peor registro en sus 14 temporadas en la NBA y solo 15,6 puntos, el peor desde que llegara a los Hornets del ya citado Wake Forest. Chris Paul está en el peor momento de su carrera en lo deportivo lo que no es impedimento para llevarse calentitos 35 millones por la presente campaña, 38 por la siguiente y 41 y 44 en los dos últimos de su absurdo contrato. Nacido en 1985, Chris Paul ha entrado en el momento del declive de su carrera y lo ha hecho con los mejores contratos de su carrera. El límite salarial sube y así lo hacen los salarios pero su nivel está muy por encima del dinero que se lleva en comparación con la liga.

Es actualmente, sin contar posibles renovaciones que se hayan producido esta temporada y sin empezar la agencia libre, el cuarto jugador mejor pagado de la NBA por delante de otros como Paul George, Klay Thompson, Kevin Durant o James Harden. [Ranking salarios 2019]

Precisamente de la mala relación con el 13 de los Rockets deriva la situación que obliga a los Rockets a deshacerse de uno de los culpables del bajón de nivel del roster texano en la presente temporada. El otro culpable, claro está, son los propios Rockets por pagarle un dinero que claramente no merecía y que hipotecaba sobre manera su margen de maniobra en la postemporada. Sin Mbah a Moute ni Ariza por con Paul, Houston cayó en semifinales de Conferencia ante unos Golden State Warriors sin Kevin Durant.

Está por ver quién llama al teléfono de Daryl Morey para llevarse a Chris Paul y aunque el gerente ha negado los rumores de salida del base, el hecho es que debe salir para hacer sitio en el vestuario y también en el aspecto salarial. El panorama más lógico es que nadie quiera llevarse a Paul de Houston y sean los Rockets los que tengan que lidiar con un contrato que no es solo malo sino que irá a peor.