Real 1-2 Getafe

Trece partidos le hicieron falta al conjunto azulón para volver a ganar, siete partidos llevaban sin anotar fuera de casa y anotaron dos en Anoeta. Más llevaban sin remontar, claro. Y lo hicieron también en el coliseo donostiarra ya que Guaita les obligó a hacerlo. El meta falló de manera evidente en el único tanto realista, un gol obra de Carlos Vela que andaba por allí y aprovechó el caramelo. Los realistas celebraron el tanto con el ímpetu propio de un partido de pretemporada, lo que era para ellos la visita del conjunto de Esnáider.

Ya lo avisó Eusebio 24 horas con las bajas por decisión técnica de Illara y Yuri Berchiche. Con Jonathas en el once, el técnico de la Real Sociedad no llevó delantero alguno para el banquillo y Prieto y Bruma eran los únicos ofensivos. El Getafe salió asustado y la cosa fue mal desde el inicio cuando Juan Rodríguez y Roberto Lago vieron la amarilla antes del cuarto de hora. El canterano del Celta se fue antes de tiempo por lesión y tuvo que entrar el joven Miguel Ángel que tuvo su momento de gloria dejando sentado a De la Bella en el tramo final.

Guaita regaló el gol a Vela después de un centro de Oyarzabal y lo cierto es que los azulones no parecían estar jugándose la vida. Oier Olazábal tuvo un primer tiempo tranquilo hasta que la Real llegó a su descanso partícular cuando quedaban cinco minutos para el de verdad. Buendía pudo empatar en el área pero tuvo que ser el mejor del Getafe, Sarabia, el que lo hiciera con un derechazo a pase de Álvaro Vázquez. El gol no fue ni psicológico a pesar de llegar en el 45 y la Real salió mejor en la segunda mitad hasta que un balón en largo a Álvaro Vázquez acabó con un error de bulto de Oier Olazabal que terminó haciendo un penalti absurdo que el 9 del Getafe aprovechó para ganar el partido.

Hasta el final del partido la Real dominó de manera estéril y el peligro llegaba en las contadas llegadas azulonas a las inmediaciones de Oier que tuvo que parar un par de tiros. En el otro lado, Anoeta pitó los cambios de Eusebio y pitó a su equipo con un hartazgo evidente por la mala actitud de un equipo que tras perder en Ipurúa y frente al Getafe contra rivales “asequibles” dice adiós a Europa por enésima vez y firma otra temporada para olvidar.