Wolfsburg 3-2 Man United

Anthony Martial adelantó al Manchester United en Wolfsburgo y daba algo de aire a un equipo británico ahogado por la necesidad. Sin tiempo para tratar de hacerse fuerte en la ventaja, los alemanes empataban por medio de Naldo. Peor sería para Van Gaal y compañía cuando Vieirinha empujó en el área pequeña un balón a las redes de De Gea completando una maravillosa jugada del equipo de Hecking. Así se llegaría al descanso.
Tras el paso por los vestuarios, el United empató de la única manera que parecía viable: con suerte. Fue Joshua Guilavogui quien, evidentemente sin querer, batió a Diego Benaglio desatando la locura entre unos aficionados del Manchester United que minutos antes habían celebrado el tanto de Dzagoev en Eindhoven. Solo un par de minutos después del 2-2, Naldo volvió a erigirse en el verdugo de los red devils al hacer el tercero, coincidiendo en el tiempo con el segundo del PSV que obligaba al United a ganar, algo que no sucedió.
Enésimo fracaso sin paliativos del Manchester United en la UEFA Champions League y es que desde la final perdida de 2011 (3-1 frente al Barcelona en Wembley), los red devils han caído dos veces en fase de grupos, una vez en la primera ronda del k.o., otra en cuartos de la mano de Moyes y otra, el año pasado, ni siquiera compitieron. Éxito mayúscula de Hecking y su Wolfsburgo demostrando por qué fueron segundo en la Bundesliga el año pasado y haciéndose fuerte sin De Bruyne ni Perisic.