El Everest de Steve Kerr

El Everest de Steve Kerr

Steve Kerr colgó el micrófono televisivo para coger las riendas de los Golden State Warriors y en este tiempo, su peor balance son 57 victorias en el durísimo Oeste al frente del equipo de la Bahía. Para hacerse una idea de la magnitud de lo logrado por Kerr, el equipo de la Bahía solo había llegado a las 57 victorias en su historia en dos ocasiones antes de Kerr según refleja basketball reference. Lo que es lo mismo, su peor temporada sería, a su vez, la tercera mejor de la historia de la franquicia sin él. Casi nada al aparato. 

Cogió un equipo de mitad de playoffs del Oeste -con mucho hype después de cargarse a los Nuggets de aquella manera en 2013- pero un equipo que no terminaba de explotar en el Oeste como un verdadero contender y alternativa a Spurs, Thunder o Clippers. Todo cambió con Kerr y su equipo.

Ganó 67 de primeras -y el anillo- para hacer historia con las 73 del año siguiente -sin anillo-. Después, ya con Kevin Durant, ganó 67, 58 y 57 por lo que la marcha de KD y la lesión de Klay Thompson le obligaban a dar una vuelta a su estilo de juego. Ni por talento ni por características de jugadores -mucha culpa tiene las posibilidades que daba el 35 a su esquema- los Warriors se parecen a los últimos años y ahora, con la desgracia de Curry, el reto es mayúsculo.

Podríamos estar ante el Everest de Steve Kerr porque más allá de la pérdida de talento, su estrella es ahora mismo un modelo de jugador totalmente opuesto a Stephen Curry. Los Warriors han sido élite en un sistema con más bloqueos ciegos e indirectos que directos pero ya no tienen a Thompson ni Curry para castigar los huecos que logren moviendo bien el balón. 

¿Cuántas veces hemos visto al dos veces MVP pasar el medio campo y abrir a una esquina para buscarse bloqueos en otro lado o, simplemente, abrir hueco? D’Angelo Russell es una estrella de la NBA pero es imposible separar a D-Lo del pick&roll, una suerte que Curry no explota porque no necesita.

D-Lo es también un buen tirador aunque vienen de la excelencia de Klay y Steph pero sobre todo, Loading es un jugador de amasar bola, bajar el ritmo y generar mucho desde  un bloqueo directo. Por eso los Warriors tienen que darle muchas vueltas a su estilo, porque más allá de las lesiones, el estilo ha cambiado de forma notable en ataque. Y eso sin entrar en la defensa en la que el rating ha caído de 109 a 120 en cuatro partidos.

Los Warriors han negado la mayor, no son un equipo para tankear y les honra hacerlo porque las lesiones han matado a la mejor plantilla de la NBA en los últimos años. En cinco partidos han perdido a tres de los mayores generadores de puntos de la historia de la liga para muchos meses. En medio queda la decisión de KD de irse pero es imposible imaginar a los Raptors -por muy bien que lo hicieran, que lo hicieron- ganar en siete partidos sin Durant hubiera vuelto bien. Él, Klay Thompson y ahora Stephen Curry.

Es inseparable del legado de los Warriors el factor suerte y es que todo lo que salía de cara antes, le da la espalda ahora. Kevin Durant entraba en la economía de Golden State porque Curry era una ganga y ya no tienen esa suerte nunca más.

Curry será revaluado en tres meses, Kerr dijo que Klay Thompson no volvería este año así que al entrenador nacido en Beirut, le toca crear un equipo con D’Angelo Russell, un jugador antagónico a los Warriors que conocemos.