Terry Chelsea Stoke
Arnautovic marca de manera acrobática el 1-0. Imagen: UEFA
Arnautovic marca de manera acrobática el 1-0. Imagen: UEFA

En un partido en el que José Mourinho no pudo estar por sanción y en el que un tiro al palo de Pedro Rodríguez fue casi lo único que hizo temblar a un cada día más sólido Jack Butland, el Chelsea sumó su tercera derrota consecutiva, algo que no había pasado nunca en la era Abrahamovich en el lujoso barrio londinense. ¿Cómo ha acabado así? Buena pregunta.

¿Quién dijo muro?

Si algo ha caracterizado a los equipos de José Mourinho es la solidez defensiva. Solidez que brilla por su ausencia en la presente temporada en el Chelsea. La baja de Thibaut Courtois en un handicap importante pero cargarle el muerto a un buen portero como es Asmir Begovic no vale. El meta bosnio tuvo la culpa del gol del Dinamo de Kiev el pasado miércoles tras una mala salida. Pero nada más.

En doce partidos de Premier -jugados por Begovic y Courtois- el conjunto blue ha recibido 23 goles. El dato canta por sí solo en cualquier equipo con aspiraciones de título pero más aún en el caso de un equipo que entrena el técnico luso. La explicación no está en la portería, claro. De hecho la del meta es probablemente la posición mejor cubierta de la plantilla del Chelsea sobre el papel y ateniéndonos a lo visto.

Salvo César Azpilicueta y Kurt Zouma, el nivel de la zaga londinense ha bajado varios enteros respecto a lo esperado. De Terry solo reconocemos el brazalete que porta en su brazo y de otros como Ivanovic o Cahill la sombra y poco más. El capitán del Chelsea comenzó el año enfrentado con Mourinho por diversos motivos y parece improbable que su relación esté ahora mejor que cuando le sustituyó en el Etihad de Manchester.

Ivanovic venía siendo el defensor más utilizado por Mourinho a pesar de que tuvo no pocos problemas contra varios extremos izquierdos. A bote pronto y sin tener que pensar mucho, recordamos a Jeff Montero en la jornada inaugural haciéndole un roto tras otro al que fuera uno de los mejores en su puesto. La escena se repetiría contra Manchester City, FC Porto o Southampton, el día que parecía tocar fondo el Chelsea. Pero la caída va más allá. Con Azpilicueta recuperando el lateral derecho y Baba atentándose en el izquierdo como nunca hizo Filipe Luis, los problemas del Chelsea siguen.

Mourinho Stoke

Mou enterró a Hazard

Fue decir que el diablo rojo -belga- estuvo mejor que Cristiano Ronaldo el año pasado y apagarse. El talentoso mediocampista del Chelsea no ha vuelto a ser el mismo y frente al Dinamo de Kiev sin ir más lejos partió desde el banquillo. En Stoke dejó detalles de estar más enchufado en forma de buenas conducciones. El problema fue que quiso empatar el partido solo y no con sus compañeros. Sus buenas conducciones quedaron en nada ante el exceso de individualismo de un hombre que tenía siempre cerca a Fábregas, Pedro, Costa o Willian.

Los fichajes no suman

Estamos en noviembre y el mejor fichaje del Chelsea es Asmir Begovic. El meta bosnio es un porterazo y a pocos que le vieran en el Stoke les sorprende su nivel pero llegó para ser suplente y es el mejor fichaje del equipo. Está claro que su rol de meta titular le da mucha confianza y minutos pero no podemos decir que esperáramos el nivel del resto de fichajes. Sí el de Falcao. Tristemente ‘El Tigre’ no es ni la sombra del mejor delantero del mundo que demostró ser en el Atlético de Madrid y tras saberse que el Chelsea -lógicamente- no ejercerá la opción de compra que tiene sobre él, algunos apuntan al Inter como próximo destino. El Inter, sí.

Falcao sustituye a Diego Costa durante la pretemporada. Imagen: Chelsea
Falcao sustituye a Diego Costa durante la pretemporada. Imagen: Chelsea

Pedro Rodríguez no pudo tener un estreno mejor. Marcó, asistió y el Chelsea ganó. Parecía el picante que el ataque del Chelsea necesitaba pero el efecto gaseosa que ha supuesto su llegada no hace más que evidenciar que los minutos que tenía en el Barça eran los que su rendimiento merecía. Hace tiempo que no es el incisivo y descarado extremo que era un tormento para cualquier rival. Los jugadores del Real Madrid llegaron a alegrarse en las horas previas de un Clásico al enterarse de su suplencia. Eran otros tiempos.

Lo cierto es que el Chelsea tiene mala pinta. Y la tiene porque Diego Costa y Eden Hazard no están. El delantero de Lagarto suma tres goles y cuatro polémicas. Conocidas son sus artes pero cuando el fútbol no acompaña nos quedamos solo con ellas y es cierto que este año acumula más lances extradeportivos que goles. Y claro, cuando le sancionan el panorama en el Chelsea es desolador.

El problema del Chelsea va más allá de la derrota en el Britannia. Cualquiera que viera el partido o el resumen ve que los blues no merecieron caer y que los potters tampoco merecieron ganar pero el único acercamiento de los locales lo mandó a la red un hombre tan talentoso como desesperante que responde al nombre de Arnautovic. En el Stoke no aparecieron Bojan o Shaqiri y el austriaco lo hizo con cuentagotas. Y aún y todo les valió. Es lo que preocupa. 

El ancla está perdido

Cuando el Chelsea anunció el fichaje de Nemanja Matic todo el mundo aplaudió el movimiento. El zurdo llevaba años haciendo todo fácil y todo bien además de imponiéndose en medulares con la camiseta del Benfica y el salto al Chelsea no le iba a venir grande. Durante año y medio lo demostró pero él es uno de los problemas de Mourinho. Matic no está y lo que tiene Mourinho no mejora las prestaciones del serbio por muy bajo que esté. El Chelsea ha perdido su ancla y ni Ramires ni Obi Mikel van a mejorarle.