clippersblazers

Chris Paul dejó en un segundo plano la noche de Jamal Crawford en el Staples Center de Los Angeles. El 11 de los Clippers fue nombrado ayer por la tarde como mejor sexto hombre de la NBA por tercera vez en su carrera y hace historia por su triplete además de por conseguirlo con 36 años. Pero cuando el balón fue al aire, ahí entró CP3.

El base de los Clippers lideró a su antojo el partido y ayer le dio por ser letal en primera persona. No necesitó apoyarse en nadie aunque acabó con 5 asistencias y él solito se fue hasta los 25 puntos a los que sumó 6 rebotes. JJ Redick volvió a estar inspirado en la anotación y aportó 17, cinco más que Blake Griffin que acabaría con 12. DeAndre Jordan estuvo apagado y notó la falta de asistencias de Paul pues acabó con 1 de 4 en tiros de campo y tres puntos tras anotar un tiro libre de los seis que intentó.
En los Blazers, el choque fue un querer y no poder desde casi el principio. Salvo las primeras ventajas, el choque fue claramente local desde el principio y los de Doc Rivers rozaron la decena de ventaja ya desde el primero cuarto (15-8 y 18-11). Amenazaron con romper el partido antes del descanso 37-23 pero acabaron con los Blazers cogiendo el rebufo y a 4 (47-43) al descanso.

Lo mismo sucedió en el tercer cuarto en un guión muy repetido en los Blazers este año. Tirones del rival a los que responden bien los de Oregón que acaban metiéndose en el partido y llegando al cuarto cuarto con solo seis puntos de desventaja. Los últimos minutos ya sí fueron un paseo para los Clippers que tiraron de su mayor rotación para imponerse por 35-20 a los Blazers y llevar la renta a los veinte puntos. En el último parcial Austin Rivers, Cole Aldrich y, una vez más, Jamal Crawford, tiraron del equipo con puntos y tapones.