Cleveland Cavaliers, ¿última oportunidad?

Tres finales de la NBA de manera consecutiva después de que LeBron James hiciera público el ya mítico “I’m coming home” no han sido suficientes para que el proyecto de Ohio tenga estabilidad. Cuando el traspaso de Paul George a los Thunder parecía ser lo más llamativo del verano nos despertamos con que Irving quería salir de The Land. El autor de la canasta más importante de la historia de la franquicia de Cleveland quiere volar libre y la pregunta, a un año vista de la agencia libre de LeBron James, es clara: ¿última oportunidad?

Han llegado Derrick Rose y José Manuel Calderón de primeras y un pack con Isaiah Thomas, Jae Crowder y Ante Zizic hizo lo mismo la semana pasada a cambio del MVP del Mundial de 2014, el base de origen australiano Kyrie Irving. Con los Golden State Warriors con dos títulos y tres finales en el último trienio y un verano para enmarcarOmri Casspi, Nick Young y renovaciones- parece difícil que los Cavs puedan asaltar un trono que ellos mismos hicieron de los Warriors casi a perpetuidad.

¿Por qué ellos? Pudieron ganar en 2015 pero las lesiones de Love en primera ronda del Este y de Irving en el Game 1 de las Finales fueron demasiado lastre ante el hambre de los Warriors. A pesar de ello se pusieron 2-1 y soñaron con un título que llegaría -milagro mediante- un año después. Ganaron en 2016, el año de la agencia libre de Kevin Durant.

Nunca sabremos si los Warriors habrían ido a por Durant de haber finiquitado unas Finales que tenían 3-1 arriba pero sí lo que pasó después. El 35 fue el MVP este año porque sigue siendo uno de los elegidos. Y dejó a LeBron James con la miel en los labios a pesar de haber promediado un triple-doble en la eliminatoria por el título. Casi nada.

Todos querían jugar con LeBron James…pero ahora quieren hacerlo en Golden State. Los rumores de los Cavaliers hablan de Carmelo Anthony y Dwayne Wade en dos operaciones que juntarían a tres de los mejores jugadores del draft de 2003, la fórmula del éxito de los Miami Heat de LeBron. Sería la última bala cavalier de un LeBron James al que cada vez más voces sitúan en Los Angeles Lakers en el verano de 2018.

Sabido es que Magic Johnson y Rob Pelinka sueñan con vestir de dorado y púrpura al mejor jugador de la NBA como antes hicieron el propio Magic, Kareem Abdul Jabbar, Shaquille O’Neal o más recientemente la Mamba Negra, Kobe Bryant. Los Lakers tendrán margen salarial una vez dejen marchar a Caldwell Pope y Brook Lopez, movimientos esperados en LA una vez fueron contratados y es que el objetivo es Paul George -un laker de toda la vida- pero también lo es LeBron.

LA amenazaría así el cetro de los Warriors y lo haría como lo ha hecho toda la vida, con un roster plagado de estrellas y es que ¿qué agente libre veterano se negaría a jugar por el mínimo correspondiente si comparte equipo con Paul George, LeBron James, Lonzo Ball o Brandon Ingram?

Las finales del Oeste serían…de época. Y los Cavaliers tendrían que volver a empezar de cero dejando, quién sabe, un reguero de camisetas con el 23 comidas por las llamas.