Chris Bosh sigue decidido a seguir jugando

“Hay 29 franquicias más en la NBA” dijo Chris Bosh hace escasas semanas cuando supo de la enésima negativa de los Miami Heat a permitirle jugar. Hoy, ha vuelto.

Con un vídeo difundido en internet, el dos veces campeón de la NBA con los Heat explica que quiere seguir jugando y que no quiere que sus hijos le vean como un quitter, más o menos un cobarde que no intenta seguir. De hecho ha dicho que quiere seguir jugando por ellos.

Bosh, que cobrará 25 millones de dólares este año juegue o no, dijo que quiere que sus hijos vean a su padre como un “luchador, no como un tipo que se rinde fácilmente”. Con 32 años, Bosh está de baja permanente después de que el pasado mes de febrero le volvieran a encontrar coágulos de sangre por segundo año consecutivo en los pulmones. A pesar de no poder vestirse de corto, Bosh sabe que los 76 millones que debe ganar por las próximas tres temporadas estarán en su cuenta corriente cuando acabe la temporada de 2019.

“Le diría a la gente que solo ve el dinero en esta situación que pasara, que hay más cosas. Te entiendo, te escucho pero no me preocupo por el dinero, solo pienso dónde está mi corazón y es que adoro la NBA y jugar a baloncesto todos los días de mi vida”, dice. También quiere que su ejemplo sirva para esa gente que muy a la ligera deja de lado sus sueños.

Bosh se encuentra actualmente en tratamiento médico, un tratamiento “incompatible con cualquier práctica deportiva de alto nivel” según se lamentó Pat Riley en los primeros días de la pretemporada de la NBA y parece complicado que la liga le permita vestirse de corto a medio plazo.