91-77 llegaron a ir los Cleveland Cavaliers en el último cuarto. Aprovecharon el obligado descanso de Paul George tras cometer la cuarta falta al término del tercer parcial para hacer sangre y el jaque estaba dispuesto. Pero apareció Paul George para decir que aquí estaba él y que si la tierra prometida de El Rey iba a enterrar su temporada no iba a ser a principios de abril. El alero de Palmdale falló dos tiros para matar el partido, uno en el cuarto cuarto -el balón no quiso entrar antes del triple de JR- y otro en la primera prórroga pero su partido fue descomunal. Acabó con 16/32 en tiros de campo para 43 puntos -19 de ellos en las dos overtimes y sumó 9 rebotes y 9 asistencias para bordear un triple-doble a la altura de lo que es: un jugador que puede ser MVP.

En el otro lado, LeBron James sostuvo a su equipo como suele hacer anotando los últimos 13 puntos de los campeones en el cuarto parcial pero fue finalmente Kevin Love el que decantaría el choque. El otro miembro del Big Three tuvo una mala noche y es que Kyrie Irving tiró 20 veces a canasta anotando solo 5. Sellaría la victoria desde la línea de libres donde anotó las 11 veces que la visitó. James acabaría con 41 puntos, 16 rebotes y 11 asistencias.

Indiana comenzó el choque dormido y Cleveland castigó con tres canastas rápidas (0-6). Ahí sí, despertaron los visitantes para darle la vuelta al electrónico llegando a tener su máxima renta del partido con el 20-27 que dio paso al 6-0 con el que los Cavs cerraron el primer acto, 26-27. El segundo lo dictó LeBron James. Anotó los cuatro tiros de campo que intentó y solo falló desde la línea (1/3) anotando 9 puntos. Los Cavs acribillaron a Indiana anotando 5/9 en triples casi con mejor porcentaje que en los tiros de dos 6/8. En el otro lado, CJ Miles seguía siendo el mejor anotador de los Pacers en la vuelta a la que fue su casa y es que llegó al descanso con 13 puntos y 3/4 en triples. Al descanso y tras conseguir rentas de 10, Cleveland ganaba solo por 7.

El tercero fue un intercambio de golpes hasta la cuarta falta de George. El 13 de los Pacers puso el 71-71 y los de McMillan llegaron a empatar a 75 antes de recibir un parcial de 16-2 que amenazó con romper el partido. Indiana bajó al barro para tratar de molestar a los campeones y ahí sí, lo consiguió. Su último cuarto fue malo en ataque (8/22 en TC) pero consiguió mandar al fango a los Cavaliers y ahí sacaron tajada.

Un triple frontal de Jeff Teague le dio la primera renta de la segunda mitad a los Indiana Pacers (99-98) y no podía ser otro quien acudiera al rescate. LeBron James hundió el 100-99 con rabia tras fallar un triple ante la defensa de Paul George y también hundiría -tras un gran pase de Kevin Love- el 102-99. Trece asumiría el reto y puso a los suyos a uno primero y encontró a CJ Miles en la esquina para el triple después. LeBron empataría la cosa a 104 y los errores de Tristan Thompson en la línea de libres y de Myles Turner con un tiro de cinco metros dejaban a los Cavaliers con un ataque para ganar. Un ataque que cortocircuitó, quién iba a ser, PG.

El primer acto de la prórroga lo empezó con fuerza Tristan Thompson con dos mates marca de la casa. Thad Young volvió al parquet y anotó los primeros puntos de los Pacers tras quedarse en menos de 2′ en el último parcial del partido. Monta Ellis anotaría dos más pero el protagonista fue George con 6 puntos, un robo a LeBron James y una actuación en defensa digna de todos los elogios. Un triple suyo dio la primera renta de la prórroga a los Pacers (113-111) y empezó una serie de errores que no se subsanarían con algo de acierto hasta el final. Antes del thriller, provocó una pérdida de LeBron que dio pie a un game winner de los Pacers. El aro escupió el tiro de PG y a falta de menos de tres segundos fue JR Smith el que sí anotó de tres, los Cavs estaban uno arriba.

Entonces llegó Tristan Thompson que no contento con fallar dos tiros libres que le habrían dado el partido a los suyos le regaló dos a Paul George que había tirado un triple desesperado para ganar el partido. Sí, PG creyó tirar un triple pero pisó la línea y esos centímetros de más le robaron un intento desde la línea, un intento que sería decisivo porque George falló el primero y empató con el segundo. Con ese error nos regaló cinco minutos de baloncesto. Y qué cinco minutos.

Cleveland afinó la puntería y anotó 3/4 en triples en los cinco minutos, estaban decididos a que fueran los últimos y así fue. Delante estaba Paul George que se había quitado la camiseta para ponerse la capa de Superman y enchufaba de todas las maneras imaginables. Anotó dos triples y un 2+1 ante Kyrie Irving para mantener con vida a los suyos pero cada golpe que asestaba, los Cavaliers lo devolvían con la misma fuerza.

Así, un triple de Kevin Love a falta de 30″ mató el choque, un partido digno de playoffs. Y no de primera ronda.