Carmelosland

Carmelosland

El 22 de febrero de 2011 puedo decir que me emocionó saber que Carmelo Anthony llegaba a los Knicks. Era normal. Los Knicks caen bien, creo que a casi todos. Es el equipo de Ross, Chandler y Joey y ya sabéis que los Knicks molan cantidad. Y era la estrella de Nueva York. En los Knicks. Desde muchos años atrás, el equipo neoyorquino navegaba a la deriva y quería que se asentara en los playoffs del Este, los playoffs baratos del Este.

Poco después lees la letra pequeña y te das cuenta de que los Knicks renuncian a Timofey Mozgov, Danilo Gallinari, Wilson Chandler y Raymond Felton enviándolos a Denver y claro, la ecuación cojea. El paso del tiempo ha dejado claro que los Knicks dieron más de lo que debían por una estrella que jamás fue un líder nato de una franquicia ganadora, siempre faltó algo. Desde que Melo llegara a New York, la franquicia tuvo un gran año -2012/13- en los que fueron segundos del Este pero cayeron en semifinales de Conferencia ante los Pacers de Paul George, George Hill, David West y Roy Hibbert.

New York fichó a Jason Kidd, recuperó a Raymond Felton, devolvió a la NBA a Rasheed Wallace y fichó a Tyson Chandler, un elemento ganador, completando así un buen roster que se tradujo en 54 victorias, el segundo puesto del Este. Y a partir de ahí, la nada. Se deshizo el equipo como un azucarillo.

Kidd se retiró, Felton y Tyson Chandler se fueron a los Mavericks en un trade que llevó a la Gran Manzana a Shane Larkin o Jose Manuel Calderon. Claro que lo peor fue regalar a Iman Shumpert y JR Smith. El segundo fue Mejor Sexto Hombre de la NBA en 2013 y salió por la puerta de atrás en 2015. Se fue a cambio de Lance Thomas, Lou Amundson y Alex Kirk. Un Mejor Sexto Hombre. No pasó el mismo verano pero es el ejemplo perfecto.

Se fueron Kidd, Felton o Chandler pero seguían Shumpert, JR, Melo, Stoudemire y el cartel de equipo atractivo. Pues tampoco se fichó bien así. 

Carmelosland ha sido un sitio triste y gris. Un sitio donde muchos creíamos que habría magia y noches ganadoras pero no. No es que nunca fuera una alternativa a LeBron James y sí lo fueran equipos con menos cartel, es que nunca fue un equipo fiable y daba esa sensación de que si algo podía salir mal, saldría. Por eso sorprende que el robo del draft de 2015 – Porzingis- se lo llevaran ellos. Es que les pega más el elegir al europeo flojo del año siguiente -Bender- que apostar por KP y apostar.

Se abre una nueva era, una era sin Carmelo, la era post fichaje estrella que nunca llevó al equipo a donde se esperaba. Y antes de que se diga un “es que menudos equipos tenía” decir que jugó con Kidd, Chandler, JR, Shumpert o Sheeed el mismo año. Ese equipo tenía a un Prigioni rookie y a jugadores interesantes como Copeland o Steve Novak. Y los Knicks no dieron la talla. No todo fue su culpa.

Fue un cúmulo de cosas. Por un lado, Melo nunca dio sensación de poder liderar un proyecto ganador, un proyecto estable de 50 o más partidos ganados al año. Y por otro lado, los Knicks se empeñaron en destrozar el único equipo ganador que tuvieron. Y el año pasado, la última de Melo, se tuvo que lidiar con el fichaje de Noah con cuyo contrato se podrían haber fichado 2-3 buenos secundarios. Los que hacían falta.

¿Lo de ahora? La era de Kristaps. Que salga bien, que los Knicks molen cantidad.