Carlos Vela no debería seguir en la Real Sociedad

Carlos V como capitán de la Real Sociedad frente al Atlético de Madrid
Carlos V como capitán de la Real Sociedad frente al Atlético de Madrid

Cuando llegó en 2011 a San Sebastián todos éramos un poco escépticos respecto a su rendimiento. Vela era un veterano de 22 años que no había terminado de triunfar en ningún lado tras dejar buena imagen en Salamanca y Pamplona. El regreso a la Premier League parecía un lastre para el mexicano pero pronto recuperó la sonrisa.

No sabemos si era el clima de San Sebastián, el volver a tener playa y -poco- sol lejos del gris clima de Londres o el llegar a un vestuario como el realista pero lo cierto es que el Vela que se vio en Donostia es el que Wenger creyó un día que podía llegar. Por eso le llevó al Arsenal y por eso quedó prendado de él a primera vista. El talento de Carlos Vela es innato, no se entrena y solo se puede admirar. El mexicano es el Messi de la liga de los terrestres pero lamentablemente hace tiempo que no está con esa sonrisa pícara de cuando se sabe medio segundo más rápido que el defensa que le mete la pierna y le va a hacer falta.

vela-12Vela fue el jugador que más amarillas provocaba durante temporada y media y no lo fue por casualidad. Pegado a la banda derecha, Vela buscaba muchas veces el regate hacia dentro para el golpeo y muchas otras amagaba y se iba. En cualquier caso era capaz de meter su cuerpo entre el defensa y el balón a una velocidad que los zagueros no comprendían y acababan haciéndole falta porque era imposible pararle de otra manera.

Ay, Philippe
Nunca fui muy de Philippe Montanier mientras estuvo en Donosti. Nunca es decir mucho, lo sé. Pero es que es cierto. Desde que un churrigol de Dani Estrada le valiera a la Real para imponerse al Granada en la quinta jornada del primer año del galo vi que le venía grande el equipo y solo ver lo que pasó después de que se fuera me hizo ver lo grande que era él y no el vestuario. Quizás no era el mejor estratega pero consiguió que todos fueran a una con él. Y eso sí que es mucho decir. Total que a Montanier le debemos el haber conseguido que Carlos Vela fuera el Messi que la Real necesitaba. Decidía partidos hasta el punto de que el equipo no supo ganar sin él hasta que no llegó Moyes y se vio en la tesitura de jugar sin él por lesión.

Montanier puso al de Cancún en el flanco derecho y ahí explotó. Hacia dentro, por la banda, asociándose con Griezmann, con Agirretxe o con Prieto. Daba igual porque Vela era imparable. Y la grandeza de Montanier quedó latente cuando salió al último derbi de San Mamés sin Vela. Para cuando el mexicano tuvo que entrar, la Real vencía por 1-2 en una nueva exhibición de su equipo. Vela acabó aquel año con 14 goles, dos más que el año anterior cuando hasta noviembre en Sevilla no se estrenó como realista. El año de la Champions marcó 16 en Liga y tres en Champions incluyendo la noche que se comió al Lyon en Anoeta. Una noche que nadie de los que allí estuvimos olvidaremos. 28 de agosto de 2013. Tras el 2-0 me emocioné hasta el punto de rozar el llanto por estar de nuevo en Champions. Habíamos tragado mucha mierda hacía no tanto y ahora estábamos en Champions con el Maradona de Cancún en plena forma.

Desde entonces ha ido a menos, sí. Pero no solo él. Todos -salvo Agirretxe este año- han ido a menos desde que acabáramos cuartos. Todos los que se quedaron. Pequeño matiz. Nunca criticaré las decisiones de Antoine Griezmann y Claudio Bravo de irse a Atlético y Barça respectivamente porque eran ambiciosos y desde luego que mal no les ha ido. Pero Vela se quedó con nosotros. Porque quería. No sé por qué, pero quería seguir en la Real porque estoy seguro que ofertas más interesantes tuvo por el nivel que ofrecía. Estarían locos los grandes si no iban a por él.

Carlos Vela está lejos del nivel que ofreció con Montanier en 2013, pero también del que ofreció el año que pasó cedido en Anoeta. Es un jugador de talla mundial cuando está al 100% y como tal hay que tratarle. Somos la Real Sociedad y siendo sinceros, el talento de Carlos Vela está para cotas mayores que un equipo que dice luchar por Europa pero que luego tira hasta la Europa League.

Gracias por todo, Carlos V.