Markel celebra su gol al Levante en 2014

rm03rs

Se cierra el mercado en San Sebastián y espero que no pase nada. Hace doce meses acababa de volver Illarramendi y el nivel de ilusión que generaba el equipo era el mismo que en 2013, justo cuando se fue el de Mutriku. La Real había fichado a Jonathas, Illarra y Reyes que ilusionaban, a Bruma que era un Expediente X y retenía a Rulli tras un verano movidito. Me ilusionaba. Ahora quiero que no pase nada, ya que Reyes no viene, que no se vaya Granero. 

Además estaba Moyes, un sargento que imponía mano dura a un vestuario que desde hace años -desde Montanier- bailaba por encima de la línea del límite. Si ibas al Bernabéu y perdías 5-1 daba igual, que un jugador lesionado se fuera a Madrid a dejarse ver en Gabanna también daba igual pero esas épocas parecían lejanas y con Moyes al frente, el equipo transmitía autoexigencia. El escocés fue el primero en lanzar dardos contra su plantilla diciendo que no tenía nivel para Europa cuando encadenó tres buenos resultados en la primera mitad de 2015. Algunos lo entendieron como un ataque inaceptable a los jugadores, otros vimos que los jugadores deberían responder con un “te vas a joder y lo vamos a lograr” pero vimos cómo el equipo se durmió en los laureles.

Moyes fracasó. Sin paliativos, casi. Duró tres meses de la nueva liga con la plantilla más cara de la historia de la Real Sociedad y eso es un fracaso pero en el debe de los jugadores quedará siempre esa sensación de que hacía tiempo que habían montado el somier y que hace doce meses empezaron a comprar sábanas y cojines. Moyes se fue tras una patética imagen en Las Palmas 24 horas después de una reunión capitán – presidente. Llegó Eusebio, que también hizo el ridículo ante Las Palmas, tres veces. 

Lo siento pero no transmite. Ni bueno ni malo, como Jagoba. Escuché el otro día con razón en TV que los análisis de los entrenadores suelen ser muy subjetivos y eso pasa con el hoy entrenador del Numancia y con el de la Real. Me encantaría escuchar un “no hemos estado a la altura” o un “nos hemos equivocado” en vez de un “me quedo con que hemos luchado hasta el final” tras caer 0-3 ante el Madrid. Cualquiera que fuera a Anoeta vio a un equipo plano y sin mordiente siendo manejado por el de Zidane que sin hacer mucho pudo irse con un set en blanco. No me gustó la lucha del equipo y me niego a quedarme con ello cuando regalas un gol a los 100″, otro al filo del descanso y te matan a la contra en el 93 tras un larguero y dos buenas paradas de Rulli.  La Real no me ilusionaba en pretemporada -solo he visto los resúmenes porque sé para lo que valen esos bolos- pero la imagen ante el Real Madrid fue pésima. Es campeón de Europa sí, pero es tu casa, tu gente, tu casta. Hace tres meses perdimos 0-1 contra ellos en un duelo más cerrado en el que no se tuvieron casi opciones de marcar pero en el que se vendió cara la derrota. Y con bajas. Pero este año no.

Verano, verano, alegría, alegría

Markel celebra su gol al Levante en 2014
Markel celebra su gol al Levante en 2014

Eso dice la canción porque la única alegría que me deparaba el verano era ver que Fernando Llorente quería jugar en la Real. Que había llegado a un acuerdo, de hecho. Siempre he sido muy del delantero riojano. Más allá de colores, me parece un tipo íntegro, educado y amable. Y un delantero de nivel. No lo ha hecho bien en el Sevilla pero quien no admita que el Sevilla el año pasado estaba dos escalones por encima de la Real tiene un problema. Nos valía. No vino y no sé por qué. No fue por ser caro porque hemos pagado 6 millones por William José que, con todos los respetos, me gusta menos que Jonathas.

Tampoco me gustó la marcha del brasileño. Y mucho menos el envoltorio de “problemático” o de “no encaja en el vestuario” que se le puso. Jonathas era un luchador, algo que en Zubieta sale cada mucho tiempo. Un jugador duro y fuerte sí pero no creo que antideportivo. Competitivo, de los que hacen falta. Se le echó sin haber hecho una mala temporada porque 7 goles son malos números para un tío de 6 millones sí pero si vemos los minutos que jugó en comparación con Agirretxe -lesionado el 30 de diciembre- vemos que no jugó mucho más.

La última del verano es la no llegada de Reyes. Hace un año se hizo un esfuerzo por Illarramendi y rápidamente se dijo que la plantilla era muy cara y había que abaratarla. Todo el mundo pensó en tres nombres y dimos de pleno, claro. Chory, Granero y Canales estaban en el disparadero y el charrúa acabó saliendo por la puerta de atrás para irse a un equipo que estaba por delante en LaLiga, un equipo que acabó por delante al final. Y gratis.

Pirata

Celtic v Real Sociedad - Pre Season FriendlyAhora volvemos a lo mismo, el tema Granero. El de Pozuelo no me sobra en la plantilla, de verdad que no. ¿Que hay muchos pivotes? Sí. ¿Que es el peor? Rotundamente no. ¿El más caro rendimiento/precio? Claro que tampoco. Enterremos de una vez el mito de que los jugadores de la Real -canteranos- cobran mucho menos que los foráneos porque los mejor pagados son -que me corrijan si me equivoco- Illarramendi y Oyarzabal. Iñigo está por ahí también. Solo hace falta una mañana en Zubieta o un postpartido en Anoeta para ver los caprichos que conducen los jugadores realistas. Que no tienen que tener un Seat Ibiza que vaya a pedales pero hay más Porsches que Volkswagen, que patrocina a la Real y regala coches por doquier.

Ha tenido ofertas -de Primera- que dudo que Markel hubiera tenido porque somos el único equipo del mundo que antepone a Bergara al Pirata. Pongo el punto sobre Markel porque su caso es flagrante. Le costó llegar al primer equipo pero se ganó cada minuto de titular con sangre, sudor y lágrimas. Se hizo a sí mismo tras un mal inicio pero su buena época ha sido fugaz y se ha ido más rápido de lo que ha llegado. Ahora, encima, le metemos en la cabeza que tiene que meter goles (llegando, no a balón parado) y le hacemos un lío enorme. El resultado es el Markel de segunda. No por nivel pero sí por precipitación y despistes. Markel tiene que demostrar mucho en cada partido y acaba cometiendo errores porque juega revolucionado. La campaña de mimarle, como sucediera con Elustondo, se le puede volver en contra y es muy injusto.

Podemos hablar también de Gaztañaga. Eusebio le quería de vuelta y no le ha llevado en ninguno de los dos partidos de Liga. Puede ser por su mala pretemporada. He visto solos los resúmenes y en varias ocasiones he visto a un jugador lento y sobrado. Con 25 años, se tiene que ganar el sitio y no podemos dejar ir a Granero porque él tenga que estar en la plantilla. Aunque claro, si preferimos Gaztañaga a Granero pues igual queremos ser 12º y salvarnos en vez de luchar por ser quintos. Y si el Pirata sobra, que me expliquen por qué ha jugado en pretemporada y por qué la mayoría del balón parado lo botaba él si se iba a ir. Llega la primera jornada y de córner no metemos ni un poquito de gaztamiedo.

Y lo último, como he dicho, es Reyes. No viene porque tiene que irse Granero que no quiere ergo el malo es el madrileño por quedarse y dejarnos sin el mexicano, un central mejor que Mikel González y un pivote defensivo mejor que Markel Bergara. Si un partido bueno de Mikel -el del Madrid fue malísimo- vale para decir que Reyes no hace falta digo basta, apago la luz y me disuelvo. Mikel, por cierto, está sin confianza y un Mikel sin confianza es un Ansotegi sin el excelente juego aéreo del de Berriatua. Mikel era mejor, salía con el balón jugado y generaba peligro, ahora corta por lo sano siempre. Siempre.

Y sí, mi deseo es ver campeonar a mi Real con gente de casa pero no con cualquiera. No siempre sale un Griezmann y lo entiendo pero quiero una base de Zubieta con retoques de calidad, los retoques necesarios.