Abúrreme, Indiana

Abúrreme, Indiana

Cuando JR Smith empezó a brillar en los Cleveland Cavaliers los más cachondos pensaron que dejar New York por la aburrida Cleveland le había venido bien a quien fuera Mejor Sexto Hombre de la NBA en la Gran Manzana.

El año pasado la mejor defensa de la liga fue la de los Jazz de Utah. Llegados a segunda ronda de los playoffs los Golden State Warriors filtraron a la prensa una supuesta decepción ya que preferían a los Clippers por el mero hecho de no tener que viajar a la aburrida Salt Lake City, al estado Mormón.

Hay pocas cosas más inexplicables en la NBA que el por qué brillan unos jugadores en unos equipos y no en otros. Me explico mejor. En equipos del mismo nivel con un rol parecido y mismos objetivos. En este aspecto, Lance Stephenson y Darren Collison brillan en los Indiana Pacers, el equipo del estado del baloncesto por excelencia y la pregunta, sobre todo con Lancelot, es clara: ¿por qué en Indiana sí y en Minnesota, LA o Charlotte no? Podemos excluir a los Hornets donde Stephenson tenía que dar más tras firmar un suculento contrato en verano de 2014.

Aquella temporada, el guard de los Pacers cerró el año de las segundas finales del Este consecutivas, con casi 14 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias, unos números que le hicieron multiplicar por 9 lo que tenía en la cuenta corriente. Pasó de cobrar un millón de euros -con el que posó en alguna fotografía- a nueve millones uno detrás de otro. Sus estadísticas bajaron de 14 puntos a 8 y de 7,2 rebotes a 4,5 manteniendo un nivel parecido en las asistencias. Fue titular en 25 partidos y pasó de jugar 35 minutos a solo 25 siendo carne de rumor desde casi el primer mes de competición.

Salió de Charlotte y se la pegó, aún más, en Los Angeles con solo 4 puntos en unos Clippers que luchaban por algo más que los Hornets pero por lo mismo que los Pacers, por los playoffs. Eso sí, salga usted de la aburrida Indiana para vivir en la meca del cine, en Los Angeles.

Recuperó su mejor versión -casi 15 puntos- en los Memphis Grizzlies donde se sintió importante por la plaga de lesiones que asoló al equipo durante toda la temporada. 6 partidos en los Pelicans y 6 en los Timberwolves hicieron temer lo peor por su carrera pero llegó Larry Bird y fue enfundarse los colores de los Indiana Pacers y volver a brillar, a sentir, a vivir el baloncesto.

Este año promedia 9,4 puntos, 5,4 rebotes y 3,1 asistencias en solo 23 minutos de juego lo que sube a casi 15, 8 y 5 extrapolado a 36 minutos. Y ha vuelto a bailar, claro.

El caso de Collison tiene mucho parecido y alguna diferencia. Infravalorado siempre, DC ha sido un base que ha clavado prácticamente siempre los números sea cual sea su equipo. Salió de Indiana para que llegara George Hill después de ser titular en los Pacers del lockout y el equipo ganó en solidez, defensa y mucho más hasta llegar a tutear a LeBron James en su mejor época en Miami.

Dallas y Clippers le vieron jugar con guarismos parecidos a los de Indiana aunque partiendo en la mitad de partidos desde el banco y su primera temporada en Sacramento -16 puntos- tuvo más de extradeportivo que de deportivo. Su era en los Kings -14 puntos y 5 asistencias- me hacían pensar que seguía siendo un buen base y tras la traumática salida de Paul George vi que era un buen fichaje para un equipo que, eso sí, siempre pensé que lucharía por el 7º-8º puesto del Este.

El único que no está rindiendo como esperaba es Victor Oladipo que se está saliendo y

Oct 1, 2016; Bossier City, LA, USA; New Orleans Pelicans guard Lance Stephenson (5) during a break in the action against the Dallas Mavericks at CenturyLink Center. New Orleans won 116-102. Mandatory Credit: Ray Carlin-USA TODAY Sports

promedia casi 10 puntos más de los que esperaba pero tanto Collison como Bogdanovic y Joseph me gustaron para el proyecto. El canadiense, como el ex de los Kings, es un base ideal para un equipo como el de McMillan, el gran beneficiado de la temporada.

Cuando se fue PG, el ex de los Blazers tuvo que pensar en los bajos fondos del Este y ha conseguido un milagro. Indiana está a medio partido de los Cavaliers de LeBron James y con el cuarto mejor balance del Este a 7 de marzo, palabras mayores se mire por donde se mire.

Los mejores años de Indiana leí y escuché muchos -demasiados, creo- comentarios sobre lo aburridos que eran los Pacers y no negaré que no eran el equipo más divertido de ver pero así se llegó a dos finales del Este sacando lo mejor de la carrera de Roy Hibbert -qué decadencia desde entonces- y haciendo brillar en sus roles a jugadores tan diferentes como Lance Stephenson, Rodney Stuckey o CJ Miles. La única pega, que Solomon Hill no llegó a explotar del todo porque cuando salió lo hizo bien y los Pelicans vieron un agente libre que no podían dejar pasar.

Y el siguiente, señores, será Glenn Robinson III. Dicen de él que está mejor que nunca después de la lesión que le mantuvo apartado hasta hace una semana. Otro que se aburre en Indiana…

PD: A Victor Oladipo le liga a Indiana algo más que el baloncesto NBA pero sí, él también se debe aburrir porque está firmando los mejores números de su carrera, los que justifican que fuera un número 2 del draft y los que siempre se esperaron de él.

PD2: Desde 1988, los Pacers solo suman 9 temporadas con balance negativo y desde 2011, solo una, la que se perdió de manera casi íntegra Paul George y en la que se lesionó de gravedad George Hill.